14
Abr

El transporte urbano

Publicado por Santiago el 14 de Abril de 2008 a las 05:29 am

Commons Wikimedia: Buenos Aires, Avenida de MayoEl transporte urbano es uno de los más complejos a los que se enfrenta la sociedad actual. El transporte dentro de las ciudades abarca muchos sistemas, algunos de ellos muy especializados. Dentro de las urbes hay que garantizar la movilidad de personas y mercancías en cantidades pequeñas y medianas.

El que en una ciudad existan varios sistemas de transporte implica que hay, también, diversas redes que se cruzan y se superponen. Las principales son las aceras para el tránsito de peatones y las carreteras para el de vehículos.

Las aceras son la red más simple. Garantizan la movilidad a pie de las personas. Se disponen al rededor de las manzanas (o cuadras) en las zonas más próximas a los edificios con anchuras variables. En general son más anchas en las calles centrales, donde el tránsito peatonal es más intenso. Cubren toda la ciudad pero son un espacio discontinuo, y para pasar de una acera a otra es necesario cruzar la calzada por la que transitan los vehículos, para lo cual se habilitan determinados pasos. La red de aceras está unos centímetros elevada sobre el resto de la calzada por los bordillos, excepto en los pasos, donde el bordillo se rebaja hasta el nivel general. Dos son los tipos de pasos principales, los pasos de cebra, que están pintados en sobre el asfalto con bandas blancas y en donde el peatón siempre tiene preferencia, y los pasos con semáforo, donde la preferencia de paso se establece con estas señales luminosas. Estos pasos no siempre están bien diseñados, y es frecuente ver que las personas cruzan de un lado al otro por lugares no señalados. Esto es una imprudencia peligrosa que se hace necesario resolver. En las aceras la velocidad de tránsito es la de paseo, y sólo excepcionalmente se puede correr, patinar o andar en bicicleta. Las aceras se complementan con calles, plazas y parques peatonales, donde no se permiten los vehículos de motor.

Las carreteras por las que circulan los vehículos son la otra red importante de las ciudades. Es extienden por casi toda la ciudad, sólo están excluidas las zonas peatonales, pero también dan acceso razonable a estas. Tienen una forma abombada, con la mayor altura en el centro y la menor en el contacto con el bordillo de las aceras. Esto permite la rápida evacuación de las aguas de lluvia. Sirven para el transporte de personas y mercancías, las que se distribuyen para el consumo de los ciudadanos en los comercios. Para circular por ellas es necesario un vehículo. Todo vehículo con ruedas debe circular por ellas, excepto las sillas de minusválidos. En general disponen de dos zonas: el carril de circulación (en el centro) y la zona de aparcamiento (en el lateral más próximo a la acera). En algunas carreteras esta zona puede faltar. La zona de aparcamiento es el lugar donde estacionar el vehículo y donde los usuarios pasan de la red de aceras a la de carreteras. En las ciudades existen, también, lugares especializados de aparcamiento: los párquines y los lugares reservados a motos, bicicletas y minusválidos. Existen determinados puntos en los que está prohibido aparcar un vehículo: los vados permanentes, ya que son zona de paso de vehículos para los garajes privados. Estos puntos se caracterizan por cruzar la red de aceras, y en ella hay un rebaje del bordillo. La mayor parte de la red de carreteras es de uso gratuito, pero en ciertas ciudades el acceso al centro y el aparcamiento en las calles del centro tienen un coste adicional. También existen lugares de aparcamiento especializado: zonas de taxi y autobús, que son los puntos en los que los peatones acceden al servicio de transporte público.

El que la red de carreteras sea continua implica que existen determinados puntos de cruce, entre sí y con la red de aceras. Estos puntos, en general, están regulados por semáforos u otro tipo de señales de tráfico. La velocidad en esa red está limitada, en general, a 50 km/h aunque los vehículos puedan alcanzar velocidades mayores.

En las ciudades mayores la red de carreteras básica se complementa con una red de alta velocidad o circunvalación que permite conectar, rápidamente, los barrios de la ciudad que están más alejados. Es una red exclusiva para vehículos en la que están ausentes las aceras y no se permite el aparcamiento. Esta red incluye puentes, viaductos y túneles.

Esta red es intensamente utilizada, y en determinados momentos y lugares se producen fenómenos de congestión que paralizan el tráfico. Los atascos son muy comunes en el centro de las ciudades a las horas de entrada y salida del trabajo.

Superpuesta sobre la red de carreteras existen algunas redes especializadas. Las más importantes son el carril bus, el carril bici y las vías de tranvías y trolebuses. Son redes reservadas para este tipo de vehículos, y excluidas de la circulación general.

En algunas ciudades por debajo de ellas se encuentra la red de metro. Se trata de una red ferroviaria exclusiva para estos vehículos de transporte público. Se desarrolla a diferentes niveles de profundidad, y se accede a ella desde bocas de metro que tienen salida y entrada en las aceras.

En las ciudades existen puntos de conexión entre la red urbana y la interurbana: las estaciones de autobús y ferrocarril, por un lado, y los accesos de las vías interurbanas a la ciudad por otro; además de los aeropuertos, que se ubican en el extrarradio. Estos últimos constituyen un cuello de botella, en los que la velocidad de los vehículos se reduce rápidamente para ajustarse a la que se permite en vías urbanas.

Un medio de transporte muy especializado en las ciudades son los ascensores (o elevador), montacargas y escaleras mecánicas. Son formas de transporte vertical que no forman redes, ya que desplazan personas y mercancías dentro de un mismo edificio desde los niveles inferiores a los superiores. En ciertos centros comerciales, estaciones y aeropuertos existen cintas transportadoras de sentido horizontal.

Por último, existen en las ciudades redes de transporte de mercancía especializado para el servicio a los ciudadanos. Las más importantes son las redes de tendido eléctrico, agua, antenas de ondas de televisión y telefonía, correos y la recogida de basuras. En el caso de correos y la recogida de basuras lo que aparecen en las ciudades son los puntos en los que los ciudadanos depositan sus mercancías, para que en otro momento el servicio de recogida pase y se las lleve hasta su destino.

11
Abr

El transporte interurbano por carretera

Publicado por Santiago el 11 de Abril de 2008 a las 05:25 am

Commons Wikimedia: Autopista PanamericanaEl transporte por carretera interurbano es uno de los más habituales en nuestro mundo de hoy. Da acceso, a personas y mercancías, a la mayoría de puntos del territorio. Conecta ciudades y pueblos y es básico para el transporte de mercancías pesadas y grandes contingentes de personas, aunque la mayoría de los vehículos que se desplazan por estas carreteras son pequeños: automóviles privados que transportan pocas personas.

La red interurbana de carreteras necesita que la circulación sea fluida y continua, por lo que no suele haber semáforos que detengan el tráfico. Sin embargo el tránsito está muy regulado, por lo que abundan las señales de tráfico, tanto las verticales como las horizontales que se pintan en el suelo. Son necesarias grandes infraestructuras de ingeniería: puentes, viaductos, túneles, trazados especiales, etc.

La red interurbana está muy jerarquizada, y cada tipo de vía tiene características diferenciadas. En el nivel más alto están las autopistas y autovías. Se tratan de carreteras de un sólo sentido, anchas, bien asfaltadas, con varios carriles y un arcén ancho. Es muy raro encontrar en ellas pendientes fuertes y curvas cerradas o de difícil trazado. Disponen de carriles de acceso (carril de aceleración) y abandono (carril de desaceleración) que permite incorporarse o abandonar la red sin estorbar la circulación dentro de ella. Normalmente esto requiere pequeños circuitos en torno a los accesos. En las zonas con mayores pendientes hay carriles de circulación lenta para los camiones más pesados. Es la red que permite mayor velocidad para los vehículos, en general 120 km/h, y hasta más en algunos países. Debido a esta gran velocidad están excluidos de la red los vehículos más lentos: bicicletas, ciclomotores, vehículos agrícolas, etc. El transporte de vehículos especializados y de grandes dimensiones (excavadoras, vehículos pesados, etc.) ha de hacerse subidos a grandes camiones y con medidas especiales.

La diferencia entre una autopista y una autovía es que la autovía es una inversión pública y la autopista privada, por lo que normalmente se cobra un precio por su uso. Para ello se disponen, en las entradas o salidas de la autopista, de peajes, donde el vehículo debe detenerse para pagar. En algunas autopistas modernas los medios informáticos permiten el cobro del peaje sin necesidad de hacer detener el vehículo. Conectan los lugares más dinámicos de los países, los más ricos y las zonas turísticas.

En un nivel inferior están las carreteras nacionales y estatales. Conectan todas las ciudades y pueblos importantes. Son carreteras de dos sentidos, bien asfaltadas, anchas y con uno o más carriles por sentido. Pueden tener pendientes fuertes (de hasta el 15%) y curvas cerradas y difíciles que hay que tomar con precaución. En las pendientes tienen un carril de vehículos lentos. Disponen de un arcén ancho, aunque puede desaparecer si hay carril lento. Pueden tener zonas de cruce entre carreteras de sentido diferente. Estos cruces normalmente se resuelven con rotondas, aunque en ocasiones es necesario hacer un stop, con lo que se para la circulación del vehículo. También tienen conexiones con redes de nivel superior o inferior. Estas carreteras permiten la circulación de todo tipo de vehículos, incluidas bicicletas, ciclomotores, vehículos agrícolas y peatones (que deben transitar por el arcén de la izquierda). La velocidad permitida suele ser menor que en las autopistas. Son carreteras construidas y mantenidas por el Estado, y por lo tanto de uso público y gratuito. El transporte de maquinaria industrial y especializada se ha de hacer en las mismas condiciones que en las autopistas.

En un nivel inferior están las carreteras locales y comarcales. Estas son las carreteras que conectan todos los pueblos, por pequeños que sean, y lo difícil que sea el trazado (al menos en los países desarrollados). El asfalto es regular o malo, las pendientes también pueden llegar al 15% de desnivel y las curvas pueden ser muy cerradas y difíciles. A pesar de esto no existen carriles de vehículos lentos. Son carreteras de doble sentido, sin arcén y más estrechas de lo normal, por lo que el cruce de los vehículos más pesados es muy comprometido. En las más estrechas es comprometido el cruce de dos vehículos cualquiera. En la red encontramos cruces de carreteras de diferente dirección, que hace necesario un stop. Las rotondas sólo aparece en las inmediaciones de las ciudades. La velocidad permitida en estas vías es inferior a las de las otras carreteras. En zonas llanas y con grandes rectas el firme está ligeramente ondulado para evitar que los usuarios alcancen grandes velocidades. Estas carreteras permiten la circulación de todo tipo de vehículos, y también de peatones y ganado. Muchas de estas carreteras se han hecho asfaltando vías pecuarias y agrícolas, por lo que tienen servidumbres de paso, es decir, en ellas es el ganado quien tiene la preferencia.

En el transporte interurbano por carretera hay que diferenciar los distintos tipos de vehículos. Existen tres tipos fundamentales, el vehículo privado para el transporte de personas: el más habitual, el transporte colectivo de personas (autobuses), y el transporte de mercancías, que pueden ir desde vehículos de media carga (furgonetas) a los más grandes camiones, para el transporte pesado. Normalmente el transporte es discrecional, pero en el transporte de viajeros en autobuses existen líneas regulares que conectan unas poblaciones con otras. Otro tipo de vehículos más lentos (bicicletas, ciclomotores, maquinaria agrícola e industrial, etc.) necesitan tomar ciertas precauciones.

La densidad el tráfico en las vías interurbanas es irregular. Suele ser muy intensa en torno a las ciudades y muy inferior en las menos densamente pobladas. En ocasiones se producen fenómenos de congestión que paran la circulación dentro de la red. Las mejores condiciones de la red suele estar en el tramo intermedio, donde las características de la red ha de mantenerse para garantizar la conexión entre ciudades, pero la densidad de la población que la usa es menor.

10
Abr

El transporte

Publicado por Santiago el 10 de Abril de 2008 a las 04:39 am

Commons Wikimedia: Metro de Buenos Aires (Argentina)Uno de los subsectores fundamentales del sector terciario es el de los transportes. Los transportes tienen dos dimensiones fundamentales, el transporte de pasajeros y el de mercancías, y muchas formas de realizarse, cada una con su impacto sobre el espacio.

A la hora de analizar los transportes debemos de tener en cuenta tres factores: los vehículos, las infraestructuras y las operaciones, que incluyen la carga, la descarga y el almacenaje.

Los vehículos son los aparatos que transportan tanto la mercancía como las personas. Son máquinas especializadas en el tipo de vía y la naturaleza de la carga. Así, tendremos desde automóviles privados, que transportan personas por las carreteras, a los grandes barcos de mercancías que surcan los mares, pasando por camiones, trenes, aviones, cintas transportadoras, tuberías, ondas, etc.

Existen empresas que tienen flotas de vehículos y que se dedican al transporte bien de pasajeros bien de mercancías. En el transporte podemos distinguir entre el transporte público y el privado; expresiones que alcanzan todo su significado en el transporte de pasajeros. Llamamos transporte público a aquel en que el propietario del vehículo no es el pasajero. Así, son transporte público desde los taxis hasta los aviones, aunque lo normal es que nos refiramos a trenes y autobuses, en los que el usuario paga un pasaje por realizar un trayecto determinado. Trenes y autobuses tienen rutas con paradas fijas y un horario concreto, al que el pasajero debe ajustarse. No obstante, los autobuses, como los taxis, se pueden alquilar para hacer viajes discrecionales. El transporte privado, por el contrario, es el que el pasajero es el propietario del vehículo, y por lo tanto puede usarlo según su voluntad.

En las sociedades actuales es predominante el transporte privado, sobre el público. Las ventajas del transporte privado es que este se realiza en el momento y en el trayecto que el usuario desea, pero esa discrecionalidad genera altos índices de contaminación; principalmente del aire, por las emisiones de los tubos de escape, y del espacio, provocando atascos que reducen la movilidad. El transporte público, por el contrario, al mover mayor cantidad de personas (y de mercancías) reduce el consumo de energía, y por lo tanto de contaminación del aire, y también hace necesarios menos vehículos en las redes, con lo que es evita la congestión, pero salvo los taxis, no están disponibles en todo momento, y sobre todo no están disponibles en el momento en que los necesitamos. A pesar de todo, existe un exceso de uso del transporte privado en momentos en los que sí están disponibles los medios públicos, como es el caso del desplazamiento hacia los centros de trabajo.

Las infraestructuras de transporte son muy variadas, y dedicaremos una serie de artículos a las más importantes de ellas, así como al tipo de vehículo especializado que requieren. Las infraestructuras se organizan en redes. Las redes de transporte son muy complejas. Básicamente disponen de tres partes: los lugares de acometida, que es donde los pasajeros y las mercancías acceden a los vehículos de circulan por la red (como una estación de metro), los canales de flujos, que es el lugar físico por donde se desplaza el vehículo (vías ferroviarias, carreteras, etc.) y que pueden estar jerarquizados en función del tráfico que deben de soportar, y los nodos, que son los lugares de cruce entre canales de flujos con trayectorias diferentes, y también los lugares de intercambio entre diversas redes.

El diseño de redes de transporte tiene dos vertientes diferentes, una de ingeniería, en la que se trata de la construcción física de la red: puentes, viaductos, asfaltado, peraltes, etc., y otra más geográfica en la que se decide qué lugares debe de conectar, con qué capacidad, diseño de accesos, etc.

Entre las infraestructuras también están aquellas que permiten las operaciones necesarias para el buen funcionamiento de la red. Son los sistemas de control del tráfico: señales de tráfico, semáforos, centros de control de trenes o tráfico aéreo, etc. Además, en los lugares de acometida han de facilitarse espacios para la carga y descarga, tanto de mercancías como de personas, el almacenaje o la espera, el estacionamiento de vehículos, la contratación de servicios, etc. Son instalaciones de grandes dimensiones y que se ubican en lugares centrales dentro de las ciudades. Los transportes de pasajeros tienen una tasa de centralidad muy grande. En el caso del transporte privado la infraestructura necesaria, especialmente para estacionar el vehículo, se dispersa por toda la ciudad. La tasa de centralidad de las infraestructuras para el transporte de mercancías es menor. Aquí podemos distinguir el transporte pesado, de grandes cantidades de mercancía, que suele ubicarse en el extrarradio, y el transporte ligero que va desde el correo postal (con una gran centralidad) hasta la distribución de la mercancía de los comercios urbanos.

La construcción de todas estas infraestructuras implica una definición de los usos del suelo, y de las funciones del espacio geográfico que no sólo afectan a los lugares en los que se implanta, si no que extiende su influencia a las zonas cercanas, ya que ubicarse cerca de los lugres de acometida llega a ser un ahorro para empresas y personas, por lo que el suelo cercano a ellas aumenta de valor.

El transporte es tan central en el mundo actual que todos dependemos de él para llevar una vida digna.

9
Abr

Gestión responsable de la basura

Publicado por Santiago el 9 de Abril de 2008 a las 03:02 pm

Commons Wikimedia: Recogida selectiva de basura en origenLa gestión responsable de la basura significa implicar a las personas individuales en un problema del que somos parte todos. Todos desechamos a diario ingentes objetos que se convierten en basura, y sólo cuando los individuos hagan esfuerzos positivos para evitarlo cambiará la consideración social que quien no los hace. Los que realizan esfuerzos por mantener limpio el planeta no tolerarán que una minoría sean grandes derrochadores.

Lo básico de la gestión responsable de la basura es el consabido lema de «reducir, reutilizar y reciclar». El objetivo final es que la basura no exista, o se reduzca al mínimo imprescindible.

Reducir implica disminuir la cantidad de objetos desechados, procurando que tengan una vida más larga. Además, ha de haber una demanda a la industria para que no sirva sus productos con elementos superfluos, como diversos embalajes, etc., y que estos sean susceptibles de ser reciclados.

Reutilizar implica tratar de que los objetos tengan más de un uso, especialmente cuando el uso principal ha terminado.

Reciclar implica devolver al sistema productivo aquellos objetos que sirvan, tras un proceso de semielaboración, como materia prima para la industria.

El reciclaje es la parte del proceso que más avanzada está, y frecuentemente tapa las otras dos. Esto se debe a que el reciclaje, fuera de la fabricación del compost casero, no se posible sin la concurrencia de la autoridades, ya que el proceso comienza con la recogida selectiva de las basuras.

En la actualidad la recogida selectiva de basura se hace en cuatro grandes grupos: papel, vidrio, envases y pilas. Además existen los puntos limpios, que son centros de recogida selectiva que se ocupan de objetos especializados, como electrodomésticos, muebles, aceites, tubos fluorescentes, radiografías, etc.; y los centros de desguace vehículos.

Cada día son más comunes los centros de tratamiento de residuos sólidos urbanos, donde se separa la basura selectivamente, para aumentar la tasa de reciclaje. La basura se trata para que su impacto en el medio sea mínimo.

El problema de la recogida selectiva de residuos es complejo. Todo el sistema funciona, en teoría, muy bien cuando la clasificación es eficiente y masiva, pero esto no siempre es posible. Que los residuos contenidos en un depósito especializado sean sólo del tipo que les corresponde depende del civismo y la cultura de la sociedad. No siempre es fácil saber qué residuos corresponden a qué contenedor, y no siempre es posible evitar que, por despiste, se arrojen residuos de una clase en el contenedor de otra. Esto obliga a reclasificar las basuras recogidas, de nuevo, en la planta de procesamiento.

La correcta clasificación empieza por tener diversos recipientes en casa, donde separar las basuras cotidianas, las que irán a los contenedores especializados.

El contenedor verde es el de basuras heterogéneas, y aquí deben ir, principalmente, los residuos orgánicos.

El contenedor con forma de iglú es el destinado a recoger el vidrio. Puede haber un contenedor para el vidrio blanco y otro para el de color. La recogida de vidrio es la más eficaz.

El contenedor de color azul es para el papel, los cartones y la celulosa en general, pero aquí no deben de ir los papeles que tengan restos orgánicos, como las servilletas de papel o los pañales usados, estos deben de ir al contenedor verde.

El contenedor amarillo es el de los envases. Aquí deben de ir los objetos metálicos y plásticos, y en general todos los derivados del petróleo como el poliespan, los tetrapack, etc.

Las pilas se recogen bien en pequeños contenedores callejeros, bien en las propias tiendas donde se venden. Todas las pilas son peligrosas, debido a los ácidos que contienen, pero especialmente nocivas son las pilas de botón.

También existen contenedores que son menos habituales en nuestras ciudades: ropa, aceite de cocina, etc. De no existir estos contenedores estas basuras deberían llevarse al punto limpio.

Una recogida selectiva muy especializada es la de los medicamentos, que debe de hacerse en puntos concretos, generalmente sitos en las propias farmacias. Aquí deben depositarse todas las medicinas sobrantes y caducadas, y también todos los envases que las han contenido, ya que quedan en ellos restos del medicamento. Los medicamentos son residuos peligrosos que necesitan de tratamientos especiales y cuidadosos.

8
Abr

El problema de la basura

Publicado por Santiago el 8 de Abril de 2008 a las 09:49 am

Commons Wikimedia: Centro de tratamiento de basurasUno de los problemas más urgentes de las sociedades actuales es la gestión de las basuras domésticas, urbanas y sanitarias. Es el problemas más difícil de solucionar de los poderes municipales, y requiere un estudio geográfico de tallado.

Para empezar debemos determinar qué es la basura. En realidad todo lo que deseamos eliminar de nuestro entorno inmediato es basura. Esto incluye restos orgánicos e inorgánicos de muy diversa procedencia; pero siempre con el ser humano como generador de ella. Son los seres humanos los que no encuentran utilidad satisfactoria a un producto, y desean deshacerse de él.

La cantidad de basura que una persona genera se ha incrementado con el desarrollo de la sociedad consumista. En modelos de sociedad en los que los objetos de consumo son pocos las basuras también lo son, y lo que es más, el porcentaje de objeto consumido con respecto al desechado también se menor, es decir, no sólo se consume menos si no que se aprovecha mejor. Esta es una de las claves para solucionar el problema de las basuras, aumentar el porcentaje de objeto de consumo útil. La basura es el último estadio del ciclo de los bienes de consumo, que comienza con la extracción de la materia prima, continúan con el proceso industrial y su uso como objeto de utilidad.

Esto nos demuestra que las basuras, si bien afecta a todo el mundo, es en los países ricos donde su gestión se convierte en problema debido a la gran cantidad y a su heterogeniedad.

Una vez que tenemos la basura debemos saber qué hacer con ella. La basura no sólo da mala imagen, también es foco de infecciones, un problema de salud pública que hay que eliminar, y un agente contaminante del medio de primer orden.

Podemos clasificar la basura en tres tipos:

    * Los residuos orgánicos de origen biológico.
    * Los residuos inorgánicos tanto de origen natural como industrial.
    * Los residuos peligrosos, que por su naturaleza implican un peligro contaminante o sanitario mayor, como los radiactivos, residuos medico-sanitarios y sustancias inflamables, corrosivas, reactivas, tóxicas, infecciosas o mutagénicas.

No se incluyen aquí los desechos propios del metabolismo humano: orines y excrementos, que tienen su tratamiento a través de las aguas grises y la red de alcantarillado.

El problema de las basuras no proviene sólo de su composición, de qué es lo que se tira, si no también de su concentración, es decir de la acumulación en puntos concretos que impide que sean eficaces los mecanismos que la naturaleza tiene para su integración y reciclaje.

Un problema acuciante para la gestión de las basuras es qué hacer con ellas, dónde acumularlas, y cómo transportarlas desde los hogares hasta su destino final. La acumulación de residuos en un basurero genera lixiviados contaminantes, es decir, concentraciones de líquidos y aguas que circulan por el interior del basurero y terminan en los acuíferos y los ríos. Esta es la causa por la que no todos los sitios más o menos despoblados son aptos para instalar un basurero. El vaso del depósito debe de tener una capa impermeable, generalmente arcillosa, situada en una depresión que garantice que los líquidos contaminantes quedan atrapados en el basurero. La contaminación degrada el entorno, a causa de los olores, la aparición masiva de fauna asociada a los desechos y la incidencia en la vegetación del entorno.

Los basureros tienen una vida limitada, ya que cuando están llenos no es posible seguir utilizándolos sin que se generen procesos de descontrol. Es habitual, entonces, sellarlos, cubriéndolos con grandes capas de arcilla que garantizan que no habrá derrames, y plantando encima especies vegetales especializadas en fijar los elementos contaminantes. Frecuentemente también se diseminan bacterias que procesan los elementos más peligrosos. Todo es genera metano, para el cual hay que dejar tubos de salida, puesto que de lo contrario explotaría. En cantidades suficientes el metano se puede comercializar.

Otra posible solución es la incineración de los residuos. Con ello se consigue la reducción del volumen, y facilita su gestión. Pero la incineración tiene otros problemas. Para empezar las basuras heterogéneas, al quemar, generan dioxinas, muy perjudiciales para la salud, y demostradamente cancerígenas. Además, la fusión de elementos heterogéneos puede provocar la aparición de sustancias nuevas e incontrolables.

Estos dos son los principales destinos finales de la basura, pero también podemos abordar una gestión responsable de la basura.

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog

La Guía 2000 forma parte de la red InicioGlobalPrivacidadContactoPublicidad