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Tectónica de placas

Publicado por Santiago

Placas tectónicasTras la teoría de la deriva continental y los descubrimientos hechos sobre la estructura de la Tierra, en la década de 1960 se formula la Tectónica de placas, el paradigma científico que explica cómo se forma el relieve terrestre.

En 1962 Harry Hess expone su modelo de la expansión del fondo oceánico. Según su modelo las dorsales oceánicas son zonas de afloramiento de nueva corteza oceánica y las fosas las zonas de hundimiento (subducción). Poco después Robert Dietz completó la teoría. Lo que es rígido sobre la superficie de la Tierra es un conjunto de corteza continental, corteza oceánica y la parte superior del manto. A este conjunto se le llama litosfera. Esta litosfera flota sobre la astenosfera que es la capa dúctil en la que se producen los movimientos convectivos. La litosfera está rota en varios trozos llamados placas. Una placa es un fragmento rígido de litosfera.

Las dorsales oceánicas son las zonas por las que «sale» el manto. Se explica así porqué en ellas la temperatura y la gravedad es mayor, y porqué en ellas hay volcanes y terremotos. La cumbre de las dorsales tienen forma de V, porque el flujo ascendente se dispersa en todos los sentidos. En su viaje desde la dorsal hacia la fosa oceánica la placa se dispone en bandas paralelas y se estabiliza. A medida que se aleja de la dorsal los volcanes que han surgido pierden su contacto con la cámara magmática y se vuelve volcanes inactivos. Además se van erosionando. Sobre la corteza se van acumulando, progresivamente, más y más depósitos sedimentarios.

En las fosas oceánicas la placa se vuelve a flexionar. Reaparecen los terremotos y los volcanes, a lo largo del plano por el que tiene lugar la subducción. Es el llamado plano de Benioff.

Movimientos convectivos

La litosfera está formada por un pequeño número de placas. Son fragmentos rígidos que se mueven sobre el manto. Los límites de una placa son: La dorsal oceánica, la fosa oceánica y determinadas fallas transformantes. En una placa se pueden dar tres movimientos: de separación, a lo largo de las dorsales oceánicas, de aproximación a lo largo de las fosas, y de deslizamiento, a lo largo de las fallas transformantes.

La tectónica de placas también explica cómo se forman las grandes cadenas montañosas. El contacto entre placas da lugar a tres situaciones:

    1.- cuando la corteza oceánica de una placa se mete por debajo de otra da lugar a un arco de islas volcánicas (Islas del Caribe);

    2.- cuando la corteza oceánica se mete por debajo de la corteza continental provoca la elevación de grandes cadenas montañosas (los Andes y las Rocosas); y

    3.- cuando la corteza continental de una placa se mete por debajo de otra produce grandes cordilleras como el Himalaya.

Además, cuando entre dos placas que se aproximan existe una gran acumulación de depósitos sedimentarios (geosinclinal) estos se pliegan, formando grandes cadenas montañosas plegadas, como la Cordillera Cantábrica, los Pirineos o los Alpes.

Los movimientos de las placas continúan vivos. Año a año América se distancia de Europa y África unos milímetros. La última gran dorsal que se ha formado es el valle del Rift que va desde los Grandes Lagos africanos hasta el mar Muerto. Se prevé que continúe expandiéndose y forme un nuevo océano.

En la actualidad existen siete placas principales: Pacífica, Norteamericana, Suramericana, Africana, Euroasiática, Indoaustraliana y Antártica; y otras siete menores: Arábiga, del Caribe, de Nazca, de Cocos, Filipina, de Irán y del Atlántico Sur.

Además del mecanismo convectivo en el manto se dan también ascensos anómalos llamados puntos calientes. Estos puntos calientes crean en medio de las placas fenómenos volcánicos, como las islas de Hawai, Canarias o Yelowstone. Se cree que los puntos calientes fueron los responsables de la fragmentación del supercontinente Pangea.