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Corrientes del Océano Pacífico Sur

Publicado por Daniel Terrasa

El sistema de circulación oceánica del sur del Pacífico, también llamado Giro del Pacífico Sur, se extiende sobre una gran superficie de 37 millones de kilómetros cuadrados, desde las costas de América del Sur hasta Nueva Zelanda y desde la línea del ecuador hasta la Corriente Circumpolar Antártica.

Este giro viaja en dirección opuesta al sentido de las agujas del reloj. En su parte central las aguas se distinguen por su alto grado de cristalinidad. Por otra parte, también es una de las regiones con menor vida marina del planeta. Precisamente el hecho de que sean aguas tan transparentes es también un reflejo de que son aguas biológicamente más pobres. Los científicos califican a esta gran zona de «desierto marino».

La Corriente Ecuatorial de Pacífico Sur tiene su origen en las aguas relativamente frías cercanas a las islas Galápagos. Es una corriente amplia y superficial que se va calentando progresivamente a causa de la insolación durante su viaje hacia el oeste. Este calentamiento de las aguas es un factor crucial en la formación de fenómenos climáticos como El Niño, que tiene un impacto significativo en el clima global.

En su extremo occidental la corriente llega a la llamada Piscina Cálida del Pacífico Occidental, una gran masa de aguas cálidas que ocupa buena parte de la región de la Melanesia. Su tamaño estimado es de 40 millones de kilómetros cuadrados. Esta «piscina» juega un papel vital en la regulación del clima en la región del Pacífico y es un área de estudio importante para los climatólogos y oceanógrafos.

En su tramo final, la Corriente Ecuatorial de Pacífico Sur se divide en dos. Un aparte fluye al norte de la isla de Nueva Guinea para sumarse al sistema oceánico del Pacífico Norte, mientras que otra se adentra en el Mar de Coral para dar lugar a la Corriente de Australia Oriental.

Esta corriente es de aguas templadas y recorre la costa oriental australiana de norte a sur hasta el Mar de Tasmania, virando más adelante en dirección este para alcanzar Nueva Zelanda. Una parte de ella en cambio gira al suroeste para alimentar el giro oceánico del Océano Índico. Esta corriente es particularmente importante para la biodiversidad marina, ya que transporta nutrientes desde las profundidades del océano hasta la superficie, donde pueden ser aprovechados por el fitoplancton y otros organismos marinos.

La corriente principal viaja hacia el este de forma paralela a la Corriente Circumpolar Ártica en una largo viaje hasta alcanzar las costas chilenas. Allí continúa formando la Corriente de Humboldt (también llamada Corriente del Perú), fría, lenta y superficial, que recorrer las costas del norte de Chile y Perú. Esta corriente es la responsable de la formación de neblinas litorales y de la existencia de los desiertos costeros de América del Sur. Además, es un ecosistema marino muy productivo, que sustenta una gran cantidad de vida marina, incluyendo varias especies de peces que son importantes para la pesca comercial.

La Corriente de Humboldt gira hacia el oeste y se une a la Corriente Ecuatorial del Pacífico, completando así el giro, gracias a la influencia de la Corriente del Niño. Esta es una corriente cálida que se desplaza en dirección norte-sur a lo largo de las costas de Colombia y Ecuador hasta encontrarse con la corriente peruana, que por este efecto se desvía hacia el archipiélago de las Galápagos. La Corriente del Niño es un fenómeno oceánico de gran importancia, ya que puede alterar significativamente las condiciones climáticas en la región del Pacífico y más allá.