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Río Paraná

Publicado por Daniel Terrasa

El río Paraná es el segundo más largo de América del Sur, solamente por detrás del Amazonas. Su longitud es de 4.88 kilómetros y su curso atraviesa tres países: Brasil, Argentina y Uruguay. La cuenca del Paraná cubre un área aproximada de 2.582.000 kilómetros cuadrados. SU caudal medio es de unos 16.000 metros cúbicos por segundo, uno de los más altos del mundo.

El nombre del río procede del idioma tupí, en el que Paraná significaría «pariente del mar» o «semejante al mar».

En la cuenca conjunta de los ríos Paraná y Paraguay se concentran algunas de las más importantes ciudades sudamericanas como Sâo Paulo, Buenos Aires, Curitiba o Rosario. El río, navegable en buena parte de su recorrido, es una importante vía de comunicación y una destacada arteria comercial dentro de la región.

Alto Paraná

El curso alto del Paraná comprende los primeros 1.550 de su recorrido, desde su nacimiento en el sur de Brasil. Su tramo inicial discurre sobre el Macizo de Brasilia, de lecho rocoso.

En Brasil, los márgenes del Paraná han sido deforestados para desplegar en ellos grandes áreas de cultivo y zonas de pasto para la ganadería. En las zonas más llanas, donde históricamente se producían periódicas inundaciones, se han construido numerosos embalses. Los principales afluentes en este tramo son el Paranaiba, el Tieté, el Grand y el Paranapanema.

El río fluye en dirección sur hasta llegar a la represa de Yacyretá, donde gira hacia el oeste para adentrarse, ya con una anchura considerable, en territorio paraguayo. Allí se produce la confluencia con el río Paraguay.

Hay que destacar que la presencia de numerosos saltos de agua y rápidos ha propiciado la construcción de muchas presas hidroeléctricas para generación de energía.

Curso medio

Se considera que el curso medio del Paraná tiene una longitud de 772 kilómetros, desde la confluencia con el río Paraguay hasta la ciudad de Diamante.

Fluye en dirección sur, atravesando la ciudad de Santa Fe y recibiendo las aportaciones de afluentes tan importantes como los ríos Salado e Iguazú. Desde la confluencia con el Iguazú (imagen inferior), el río marca una larga línea fronteriza entre Paraguay y Argentina.

Bajo Paraná

Se extiende desde la ciudad de Diamante hasta la confluencia con el río Uruguay, fluyendo enteramente por territorio argentino, a través de un paisaje de colinas onduladas. Aquí el río alcanza su máxima anchura, dando lugar a numerosas islas fluviales.

En su tramo final, el Paraná se una al río Uruguay para desembocar en el Océano Atlántico, dando así lugar al Río de la Plata.

Navegación en el Paraná

Las embarcaciones pueden acceder desde el océano al interior del continente a través de la red de canales interiores tejida alrededor de la cuenca del Paraná.

Tanto el Canal Emilio Mitre como el Canal Punta Indio, ambos con una profundidad superior a los 10 metros, permiten el acceso desde el Río de la Plata. La navegación es fluida hasta la ciudad de Rosario (unos 400 kilómetros de recorrido), aunque la profundidad disminuye progresivamente hasta Santa Fe y más adelante hasta la confluencia con el río Paraguay.

Desde este punto hasta Ituzaingó (a unos 1.450 kilómetros de la desembocadura), la navegación solo es posible con barcazas de menor calado.

El tramo navegable se interrumpe a la altura de la represa de Itaipú, aunque continúa ya en territorio brasileño.

 

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