Líbano: población y economía

La población actual del Líbano está en torno a los 6 millones de habitantes. Beirut, la capital (imagen superior), es también la ciudad más poblada, con 2,2 millones de habitantes. Si se incluye el distrito de Ras Beirut a la capital la población total se eleva por encima de los 3 millones.
Con una superficie de 10.452 km², la densidad media ronda los 570-580 hab./km². El país es marcadamente urbano, con alrededor del 88 % de la población en ciudades. Esta urbanización se concentra en la franja costera y en el área metropolitana de Beirut.
Otras ciudades importantes del país, aunque considerablemente más pequeñas, son Tripoli (230.000 hab.), Sidón (165.000 hab.) y Tiro (135.00 hab.). Todas ellas se sitúan a lo largo de la línea de costa.
La mayoría de la población se concentra en la llanura costera. En el interior, el norte está ligeramente más poblado que el sur. Esto se debe a que las tierras son menos fértiles en el Líbano meridional.
Antes de 1975, las ciudades libanesas destacaban por su diversidad étnica y cultural. Después de la guerra los patrones de asentamiento reflejan las diferencias irreconciliables de los distintos grupos religiosos.
Diversidad étnica
El pueblo libanés es fruto de una mezcla en la que se distinguen elementos fenicios, griegos, armenios y árabes.Es el grupo predominante, aproximadamente el 75 % de la población.
Hay unos 350.000 armenios y cerca de 400.000 kurdos en el Líbano. La minoría más importante es la palestina, que supone el 12 % de la población. Los palestinos empezaron a emigrar al Líbano masivamente desde el sur a partir de los años 70 como consecuencia del conflicto con Israel.
Lengua y religión
El árabe es el idioma oficial, aunque una proporción menor de la población es de habla armenia o kurda; También se habla francés e inglés. El siríaco se usa en algunas de las iglesias de los maronitas (católicos romanos que siguen un rito oriental).

Tal vez la característica más distintiva de la estructura social del Líbano es su variada composición religiosa. En términos generales, la mitad de la población (algo más del 50 %) es musulmana, repartida a partes casi iguales entre sunnitas y chiíes.
Los maronitas (cristianos católicos), representan cerca del 25 % de la población. El 25 % restante de la población libanesa se reparte entre otras minorías, principalmente drusos, cristianos ortodoxos y judíos.
Economía
Hasta el inicio de la guerra civil en 1975, Líbano había sido uno de los estados más próspero de Medio Oriente. En la actualidad, a pesar de la recuperación, la inestabilidad política sigue siendo un importante lastre para que el país vuelva a los niveles anteriores a la guerra.
Remesas
Las remesas constituyen un pilar del ingreso nacional y de la demanda interna. En 2018-2019 representaron en torno al 12-14 % del PIB, según el Banco Mundial. Estos flujos tienden a ser estables, sostienen el consumo de los hogares y alivian la balanza de pagos.
Agricultura
La tierra cultivable es escasa, pero el clima y el suministro de agua relativamente abundante de los manantiales favorecen el desarrollo de cultivos en el Valle de Bekaa y la región costera.A finales de la década de 2010, alrededor del 12-14 % del territorio era arable. El riego se apoya en manantiales y en el río Litani, regulado por el lago Qaraoun. Este sistema permite cultivos intensivos en el Valle de Bekaa y zonas seleccionadas de la costa. Los principales productos son hortalizas, plátanos, cítricos, aceitunas, uvas, tabaco, higos y almendras. El Valle de Bekaa (abajo) es además una importante región vinícola.
El Líbano es el tercer mayor productor de cannabis del mundo. El gobierno está considerando a considerar la legalización de su producción como medio para impulsar su economía.

Recursos e industria
Los recursos minerales del Líbano son escasos. Se limitan a algunos depósitos de hierro y lignito. Las principales industrias en el Líbano se centran en la fabricación de productos alimenticios, textiles, cemento, ladrillos y cerámica. El cinturón industrial de Beirut, muy próspero en los años 50 y 60, fue arrasado durante la guerra y no se ha vuelto a recuperar.
Energía
El país carece de hidrocarburos significativos y depende de importaciones de productos petrolíferos. La electricidad se genera sobre todo en centrales térmicas de fuelóleo y diésel, con déficits crónicos. La estatal Electricité du Liban gestiona la red, pero los cortes habituales impulsan generadores privados.
Turismo
Actualmente un sector económico en auge. El turismo se beneficia de la abundancia de paisajes naturales, sitios históricos, centros turísticos costeros y de montaña, instalaciones deportivas al aire libre y festivales culturales.
El patrimonio incluye cinco sitios de la UNESCO, entre ellos Anjar, Baalbek y Byblos. Completan la lista Tiro y el Ouadi Qadisha con el Bosque de los Cedros de Dios. En invierno funcionan estaciones de esquí en el Monte Líbano, que complementan los centros costeros.
Comercio
Las exportaciones, principalmente productos vegetales, textiles y metales no preciosos, se envían principalmente a países del Medio Oriente. Por otra parte el Líbano importa bienes de consumo, maquinaria y equipo de transporte, productos derivados del petróleo y alimentos. Todo esto proviene de países europeos, China y Estados Unidos.