Anatolia (Asia Menor)

La península de Anatolia, también conocida como Asia Menor, se encuentra en el límite occidental del continente asiático, con una extensión de 755.688 km². Actualmente la totalidad de la península se halla dentro de las fronteras turcas. En realidad, la península ocupa el 80% del territorio nacional de Turquía.
La denominación Anatolia procede del griego Anatolḗ, “oriente” o “salida del sol”, y alude a su posición respecto a Grecia. En fuentes clásicas y medievales se generalizó Asia Menor o Asia Minor para diferenciarla del continente asiático en su conjunto. En turco moderno predomina el topónimo Anadolu, con uso administrativo y geográfico consolidado.
Esta coincidencia hace que en muchas ocasiones se identifique Anatolia con Turquía y viceversa. Sin embargo, esto no es correcto pues Estambul (la Turquía europea), la provincia de Hatay en la costa levantina, al norte de Siria, y las provincias orientales del país quedan fuera de los límites formales de Anatolia.
Anatolia limita al norte con el Mar Negro, al oeste con el Mar Egeo y al sur con el Mediterráneo Occidental. La parte del istmo es la que conecta con el resto del continente asiático. Su límite sería una línea imaginaria que conecta el Golfo de Iskenderun en el Mediterráneo con la frontera turco-georgiana en el Mar Negro. Más allá de esta línea se ubican la región de Capadocia y las provincias más orientales de Turquía.En la costa meridional, la península contacta con el Mediterráneo oriental, también denominado mar de Levante, no con el Mediterráneo occidental. El límite oriental convencional describe una línea entre el golfo de Iskenderun y la franja del Mar Negro próxima a Georgia. Capadocia se sitúa dentro del interior anatolio, en la meseta central, por lo que no queda más allá de dicha línea.
La parte noroccidental de Anatolia está separada de Europa por el Mar de Mármara, que se abre entre dos estrechos: el Bósforo y los Dardanelos.
El relieve se organiza en la meseta de Anatolia Central, encajada entre los Montes Pónticos al norte y los Montes Tauro al sur. Este armazón, junto con la Falla de Anatolia del Norte y la Falla de Anatolia Oriental, explica una sismicidad elevada. Ríos como el Kızılırmak, el Sakarya y el Büyük Menderes, y lagos interiores como Tuz Gölü, Beyşehir o Eğirdir, articulan las cuencas.

Tradicionalmente, la península de Anatolia se divide en cinco grandes regiones:
- Región de Mármara, al noroeste. Se extiende a lo largo del mar homónimo, con litoral tanto en el Mar Negro como en el Egeo. Antiguamente esta región era conocida como Bitinia.
- Región del Egeo, en el extremo occidental peninsular, aunque incluye los valles interiores. En tiempos del Imperio Romano esta región era conocida con el nombre de Asia. En esta parte hay importantes ciudades como Izmir. Sus costas son muy recortadas.
- Región mediterránea, en la franja meridional de la península. Su extensión coincide con las regiones históricas de Licia y Cilicia. La ciudad más importante de esta región es Antalya.
- Anatolia Central, donde se encuentra Ankara, la capital de Turquía. Es una región abrupta y montañosa.
- Región del Mar Negro, o del Ponto. Es la franja septentrional de la península, que se extiende desde la región de Mármara hasta la frontera con Georgia.
En Anatolia podemos encontrar una gran variedad de climas y paisajes. En la meseta central predomina un clima continental, con veranos calurosos e inviernos fríos. Las costas del Egeo y del sur disfrutan de un clima de tipo mediterráneo de inviernos suaves y veranos cálidos y secos. En cambio, las regiones de Mármara y el Mar Negro y Mármara tienen un clima oceánico templado, con abundantes precipitaciones durante todo el año.
Culturalmente, la región de Anatolia ha sido objeto de un largo e intenso proceso de «turquización» desde la época de los selyúcidas (siglo XVIII). No obstante, todavía perviven algunas minorías étnicas que han conservado su idioma y sus tradiciones. Buenos ejemplos de ello son los griegos (en el oeste), los georgianos (en el noreste), los árabes, los kurdos y los armenios.El proceso de “turquización” se inicia con la expansión selyúcida entre los siglos XI y XIII, mediante asentamientos turcos en la meseta. Posteriormente se consolidó bajo las estructuras políticas del sultanato de Rum y, más tarde, del Imperio otomano. En 1923, el intercambio obligatorio de poblaciones grecoturco, ligado al Tratado de Lausana, transformó la demografía de la costa egea y del Mármara.