Geografía

Permafrost

Publicado por Daniel Terrasa

Se conoce como permafrost al suelo de determinados territorios que permanece de manera constante a una temperatura inferior a los 0 ° C .El permafrost puede hallarse en la superficie o bien bajo el suelo.

Las extensiones más grandes de permafrost se ubican en el hemisferio norte, principalmente porque en él existe un mayor volumen de masa continental, aunque también existe en zonas de alta montaña del hemisferio sur. Se estima que cerca de un 20% del hemisferio norte está cubierto por permafrost, porcentaje que alcanza el 85% en determinadas regiones como Alaska, Groenlandia, Canadá o Siberia.

¿Cómo se forma el permafrost?

El permafrost está formado por rocas o sedimentos del suelo congelados durante un periodo superior a dos años. Generalmente se produce a una temperatura media anual de -2 ° C o menos, con grosores de distinto tipo que pueden aumentar o disminuir en un rango que va desde los 30 cm a los 4 metros.

La mitad de la extensión geográfica se considera permafrost continuo (en color azul oscuro en el mapa superior). El resto se divide entre discontinuo o esporádico.

Dentro de la categoría de permafrost discontinuo hay que distinguir al permafrost alpino, propio de zonas muy elevadas donde la temperatura del aire se mantiene baja durante todo el año. En las cordilleras de los Alpes, los Andes e incluso las cumbres nevadas de algunos picos de África cercanos a la línea del Ecuador se encuentra este tipo de permafrost.

Existe también el permafrost submarino, que se encuentra debajo del lecho marino de las plataformas continentales de las regiones polares. Este permafrost se formó durante la última glaciación y desde entonces se encuentra en retroceso.

En realidad, la capa de permafrost viene experimentando una progresiva disminución en los últimos 10.000 años, proceso que se está viendo acelerado a causa del calentamiento global. El deshielo del suelo tiene como consecuencia la liberación de grandes cantidades de metano a la atmósfera, lo cual, según los científicos, representa un riesgo añadido a los efectos dañinos del cambio climático.

Formas de relieve

Al igual que otros fenómenos geográficos de origen climatológico, el permafrost también tiene la capacidad de modelar el paisaje dando lugar a diversas formas. Estas son las más comunes:

Palsas

Son montículos de turba y suelo mineral congelados muy comunes en las zonas de permafrost discontinuo de las regiones polares. Las palsas suelen tener forma circular con bordes levantados sobre los que se acumula la nieve. Pueden llegar a tener diámetros de hasta 150 metros y alcanzar alturas de 12 metros.

Pingos

Son colinas cuyo núcleos está compuesto de hielo. Pueden medir entre 3 y 70 metros de altura, con anchuras que oscilan entre los 30 y los 1.000 metros (un ejemplo en la imagen superior). Los pingos más comunes presentan forma cónica. La mayor concentración de pingos del mundo se halla en la península de Tuktoyaktuk, en el extremo norte de Canadá.

Patrones geométricos

A menudo la presencia del permafrost se manifiesta en grandes llanuras cuyo suelo parece «marcado» por patrones geométricos circulares, poligonales o en forma de franjas paralelas.

Categorías: Climatología, Relieve