Geografía
Inicio África, Climatología, Geografía regional, Marruecos Marruecos: clima, flora y fauna

Marruecos: clima, flora y fauna

Publicado por Daniel Terrasa

Hay dos grandes regiones climáticas en Marruecos, las cuales se encuentran divididas por la gran cordillera del Atlas: al noroeste, sonde predomina un clima semiárido con algunas zonas al norte con clima mediterráneo de veranos calurosos, y al sureste, ya en las estribaciones del Sáhara, el clima es desértico con condiciones muy rigurosas.

Dentro de la primera zona hay que distinguir dos subregiones bien diferenciadas: la de influencia mediterránea y la de influencia atlántica.

En la mediterránea, los veranos con calurosos y los inviernos suaves, con un régimen de precipitaciones bien diferenciado entre la zona del Rif, más lluviosa, y la de Tánger, bastante más seca.

En la otra subregión, situada a lo largo de la costa atlántica, los inviernos son más fríos y el índice de precipitaciones más bajo a medida que nos desplazamos hacia el sur.

Por otra parte, en las zonas más elevadas del Atlas y de la cordillera del Rif las temperaturas con más frías y en algunos puntos aparecen rasgos climáticos propios de las zonas de alta montaña y de los climas alpinos.

Completamente distinta es la región climática que queda al otro lado del Atlas, en el interior de Marruecos. Las precipitaciones son escasas, incluso nulas en algunas áreas, mientras que las temperaturas más altas superan habitualmente la barrera de los 40º C.

Flora de Marruecos

Marruecos presenta una rica y variada vegetación, debido a la variedad de paisajes y climas que existen dentro de su territorio.No sólo existen más de 4.200 especies vegetales catalogadas sino que el país cuenta con numerosos parques nacionales y naturales así como muchas zonas protegidas.

La especie más característica de la flora marroquí es el argán, un árbol silvestre que crece sobre todo en la franja costera atlántica, fundamental para frenar la desertificación. Del argán se extrae un aceite muy apreciado por sus propiedades medicinales.

No menos icónicos son el cedro, que cubre grandes extensiones boscosas en el Atlas y el Rif, el enebro, la sabina, el alcornoque y la encina. También existen grandes extensiones de olivos en el norte del país.

Dos especies que merece la pena destacar son el abeto marroquí y la palmera en sus distintas variedades, que se encuentra repartida de forma más o menos uniforme por todo el país y que tiene un gran peso económico, pues de ella se extrae aceite, dátiles y rafia.

Fauna de Marruecos

De nuevo la diversidad paisajística y climática de Marruecos determina una fauna variada en la que conviven especies endémicas con otras propias de otras regiones.

Mamíferos

Entre las especies mas características cabe destacar el mono de Berbería, un pequeño primate que habita en los bosques del norte del país y que actualmente se encuentra amenazado. Más populares aún son los camellos y dromedarios, aunque solamente se les encuentra en estado salvaje al sur del Atlas.

En las zonas áridas abundan los fenecs (llamados también «zorros del desierto»), los chacales, las gacelas, las hienas rayadas y los gerbillos.

Hay que destacar también el majestuoso León del Atlas, actualmente en peligro de extinción, una especie autóctona que se caracteriza por su melena negro-rojiza.

Reptiles

En Marruecos abundan muchas especies de serpientes, principalmente culebras y víboras, algunas de las cuales son venenosas. Sin embargo, la especie de reptil más característica de Marruecos es el lagarto de cola espinosa, un animal por otra parte inofensivo.

Aves

Al encontrarse Marruecos en una región de paso de aves migratorias, se pueden encontrar muchas especies. Destacan las garzas, flamencos y cormoranes, así como ciertas rapaces como el halcón y el águila real.