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Noruega: Relieve

Publicado por Santiago

Noruega es un país muy montañoso que se extiende hasta más allá del círculo polar ártico. La característica física más llamativa de Noruega son sus intrincados fiordos, que aumentan extraordinariamente los kilómetros de costa (25.148 km). Sin ellos la costa mediría unos 2.650 km.

Commons Wikimedia: Península escandinava nevada.

Los fiordos noruegos tienen un origen glaciar. Se trata de valles glaciares muy profundos cuyo fondo de valle ha sido invadido por el mar a causa del ascenso del nivel medio del océano cuando se deshicieron los hielos tras la última glaciación; y ello a pesar del ascenso eustático que sufrió el continente cuando desapareció el peso de los hielos.

Los fiordos tienen trazados intrincados, ya que no sólo se desarrollan sobre el cauce principal del glaciar, si no, también, sobre sus afluentes. Por la morfología característica del valle glaciar las paredes que enmarcan el fiordo son muy verticales desde las que caen numerosas cascadas, y en ocasiones están muy próximas unas a otras, por lo que existen muchos fiordos que siempre están a la sombra. El fondo de los fiordos es más profundo en el interior que en la embocadura.

Los fiordos presentan numerosas islas, especialmente en su embocadura, que les protege de los embates de la furia del mar del Norte y el mar de Noruega. Son, así, aguas tranquilas y buenos puertos. Existe un cordón de islas, islotes y arrecifes, casi continuo, a muy pocos kilómetros de la costa, que la protege de las frecuentes tormentas del norte. Se forma, así, un pasillo entre las islas y la costa, fácil de navegar con barcos pequeños.

En esta cadena de islas destacan los archipiélagos de Lofoten y Vesteraolen. Las islas tienen morfología muy variada, y van desde montañas muy verticales a islas bajas pulidas por el hielo.

Los fiordos más importantes son aquellos en los que se ubican ciudades importantes, como el de Oslo, cuya ciudad está a unos 150 km del mar abierto, el de Bokn, el de Lista, el de Hardanger, el de Skiaergaord, el de Bergen, etc. El más largo y profundo es el de Sogne, 183 km de largo y 1245 metros de profundidad.

El suelo noruego es de los más antiguos de la Tierra. Apareció, en su mayoría durante el plegamiento caledoniano, por lo que en conjunto se trata de una amplia meseta peniallanada, pero el relieve glaciar ha modificado en mucho esta estructura, formando las montañas verticales que caracterizan a Noruega. En realidad no hay un sistema montañosos sino una sucesión de mesetas, más o menos extensas, a una altitud de entre 600 a 900 metros. Al retirarse los hielos aparecieron las morrenas frontales, las rocas erráticas y las cuencas cerradas sobre las que se alojan lagos. Todo esto hace del relieve noruego una sucesión de unidades cerradas y muy mal comunicadas unas con otras. De norte a sur nos encontramos con la meseta de Finmark, los montes Kjolen y las mesetas del suroeste y depresiones del sureste de Noruega.

En el conjunto destaca la meseta central, con altitudes de entre 500 y 1000 metros, enmarcada por profundos valles, y con algunas montañas altas. Por el este de la meseta encontramos valles fluviales alargados, mientras que por el oeste vemos profundos fiordos.

Las tierras bajas más extensas se encuentran en la costa meridional. Aquí encontramos altitudes medias de unos 200 metros.

Al norte el relieve tiene un aspecto alpino. Aquí encontramos el fiordo de Lyngen, labrado sobre rocas volcánicas muy duras. Hacia el interior aparecen dos grupos de macizos separados por la depresión de Jaemtland (en Suecia).

Hacia el sur los Fjelden cubren todo el centro y el sur de Noruega. Al oeste y el sudoeste de Trondheim aparece el macizo de Dovrefjell.

La sierra de Langfjellene se extiende desde el valle de Gudbrand, al norte, hasta el fiordo de Stavanger, al sur. De esta unidad parten las montañas de los Gigantes (Jotunheinmen), donde se encuentra el monte Galdhoepiggen (2469 m), que es el más alto de Noruega y Escandinavia.

Los montes Kjoelen se extienden hasta el cabo Norte. Aquí las altitudes no son muy elevadas, pero al estar por encima del círculo polar ártico son muy inhóspitas. Curiosamente los glaciares, aquí, ocupan menor extensión que en el centro-sur, debido a las bajas precipitaciones.

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