Geografía

Portugal: clima

Publicado por Santiago

El clima de Portugal es típicamente mediterráneo, pero está abierto a las masas de aire húmedo del Atlántico, por lo que es bastante más húmedo que en el centro de la península e incluso que en la costa mediterránea.

Commons Wikimedia: Fuegos estivales en Portugal

Los factores fundamentales que actúan en el clima de Portugal son su posición marítima al oeste de la península, que da un clima general más húmedo y con amplitudes térmicas menos acusadas y sus centros de acción. Los centros de acción principales son el anticiclón de las Azores, que actúa en verano y parte de la primavera y el otoño, y que canaliza masas de aire tropical marítimo cálidas y húmedas, y el frente polar, que canaliza masas de aire polar marítimo en invierno y parte de la primavera y el otoño. Es el responsable de la mayor parte de las lluvias, y llega con más frecuencia a la mitad norte que a la sur. El tercer factor es el relieve, ya que aunque las montañas portuguesas no sean muy altas están lo suficientemente elevadas como para actuar como efecto barrera. Especialmente importantes, en este sentido, son la sierra de la Estrela y el ángulo noreste del país la región de Tras-os-Montes.

Como media, las precipitaciones superan los 800 mm anuales, aunque hay un claro gradiente de norte a sur, mucho más lluvioso en el norte, donde se superan los 1.400 mm, que en el sur donde se quedan en unos 500 mm. La distribución de las precipitaciones a lo lardo del año es irregular, mucho más abundantes en primavera y otoño que en verano, y tiene al menos tres meses de aridez. El invierno es moderadamente húmedo.

Las temperaturas son suaves, aunque el verano puede llegar a ser caluroso, debido a que domina el anticiclón de las Azores. El norte es bastante más fresco (13 ºC) que el sur (18 ºC). En verano las temperaturas medias pueden estar entre 28 y 35 ºC, y hasta los 40 ºC en el sur. Las precipitaciones son en forma de nieve sólo en las zonas montañosas del norte en invierno. Las heladas son raras en la mayor parte del país. Sólo son seguras en las montañas del norte.

Podemos dividir a Portugal entre tres subtipos climáticos. El meridional y central, desde el Algarve hasta el Tajo, tiene veranos largos y calurosos e inviernos templados y cortos, y precipitaciones por debajo de los 600 mm. El noroccidental, con veranos frescos e inviernos suaves, notablemente más lluvioso, ya que en las montañas se alcanzan hasta 1.500 mm. Y por último está el tipo nororiental con veranos cálidos e inviernos que llegan a ser fríos. Las precipitaciones son notablemente inferiores que las de las regiones situadas más a occidente.

Las Azores y Madeira, por su localización en el Atlántico y su orografía montañosa, son mucho más lluviosas y templadas, a pesar de estar en la zona manantial de las masas de aire cálidas del Anticiclón tropical de las Azores. En el clima de las Azores influye la corriente del Golfo, que con sus aguas cálidas produce evaporaciones muy grandes, lo que permite la existencia de abundantes lluvias orográficas.

Madeira tiene unas característica climáticas similares a las de las Azores, también influenciadas por la corriente del Golfo, pero con un matiz más tropical, con temperaturas medias entre los 24 ºC en verano y los 19 ºC en invierno.

Portugal tiene graves problemas de sequía, ya que en las últimas décadas las precipitaciones medias se han reducido mucho, por lo que los incendios estivales azotan gravemente el país.

Categorías: Climatología, Portugal, Unión Europea