Geografía

Mapa invertido

Publicado por Pablo Guerrero

Los mapas se elaboran teniendo en cuenta el Norte geográfico y magnético, es por eso que al darlos vuelta se puede observar otro tipo de terreno, más precisamente al revés. Al dar vuelta un plano conocido y representativo como el de un país propio es posible repreguntarse en base a que parámetros nos ubicamos para determinar el lado y la orientación con la que plasmamos nuestros relieves. Hablando de casos particulares se utilizan los polos para determinar Norte y Sur, y sería totalmente diferente observar el país al que pertenecemos ubicados en diferentes hemisferios.

Los mapas invertidos (o mapas donde el sur se ubica en el lugar que debería ocupar el norte) son planisferios que usualmente muestran a Australia y Nueva Zelanda ubicados en las zonas superiores del mapa, al contrario de donde siempre se los ubica. Indonesia por ejemplo se muestra en el centro del plano en cambio Europa y América se encuentran localizados en los márgenes del planisferio. Muchos mapas invertidos se basan en el llamado Primer Meridiano, sin embargo en el año 2007 fue publicado un planisferio mundial con el sur en la parte superior mostrando a Chile sobre los principales meridianos centrales, lo que le daba gran protagonismo al país que usualmente es ubicado en el hemisferio sur. La publicación y composición de este plano estuvo en manos del Instituto Geográfico Militar de Chile.

Cabe destacar que muchos de estos mapas son normalmente usados como buena herramienta de aprendizaje para enseñar el pensamiento crítico. Además, los mapas invertidos también pueden ayudar a los estudiantes a comprender la diversidad cultural y geográfica del mundo. Al ver el mundo desde una perspectiva diferente, pueden comenzar a cuestionar sus propias suposiciones y a entender que su perspectiva no es la única válida.

A pesar de estar mundialmente establecido el hecho de ubicar al Norte “arriba” o en el hemisferio superior no es algo naturalmente logrado, sino que se trata de un hecho arbitrario determinado por los hombres que componen los mapas actuales. Es posible encontrar gran cantidad de planos antiguos (por ejemplo medievales) que no presentan esta misma orientación conocida. Los mapas polares o los mapas Dymaxion son un gran ejemplo. El conocido astrónomo Tolomeo fue el encargado de establecer como correcto y universal la señalización del norte en zonas superiores de los mapas, esta convención fue pronto acatada por diferentes cartógrafos que hasta el día de hoy la mantienen.

Los mapas con orientación no estándar suelen ser más imprecisos que los tradicionales ya que no se apegan a las orientaciones arbitrarias y conocidas. Este tipo de mapas generalmente han sido compuestos por diferentes culturas y civilizaciones a lo largo de los tiempos.

En la actualidad los mapas invertidos se realizan con fines educativos o representativos de problemáticas comunes por la dominancia mundial del hemisferio norte. Estos mapas no son meramente planos convencionales que han sido dados vuelta, sino que es necesario readaptarlos y renombrar y acomodar todas las señalaciones presentes. El constructivista de nacionalidad uruguaya Joaquín Torres García ha creado piezas que muestran mapas invertidos donde América del Sur se ubica en lo que solemos llamar norte.

La famosa fotografía de la tierra tomada desde el espacio, llamada “Blue Marble” fue originalmente tomada desde la nave Apolo 17 y en su orientación original mostraba al hemisferio Sur invertido, es decir al norte, con la isla de Madagascar al centro izquierdo y África a la derecha. La imagen fue modificada para que se adaptara al punto de vista conocido.

En el siglo XXI, con la creciente importancia de la tecnología digital, los mapas invertidos han encontrado un nuevo lugar en la educación y la cultura. Las aplicaciones de mapeo digital, como Google Maps, permiten a los usuarios girar y voltear el mapa a su antojo, proporcionando una nueva forma de interactuar con la geografía del mundo. Además, los mapas invertidos también han encontrado su lugar en el arte y el diseño, donde se utilizan para desafiar las convenciones y provocar un pensamiento crítico sobre cómo percibimos el mundo.