Geografía

Bielorrusia: Geografía humana

Publicado por Santiago

Commons Wikimedia: Minsk (Bielorrusia)Bielorrusia tiene unas 9.700.000 personas. Se trata de una población moderna que terminó la transición demográfica durante el período comunista. En la actualidad la población decrece al ritmo de -0,4 anual. Es una población madura. Sobre el 14% de la población tiene menos de 15 años, el 72% tiene entre 15 y 65 años y el 14% tiene más de 65 años. La tasa de natalidad está en torno al 10‰, y la tasa de fertilidad en torno a 1,3 hijos por mujer. La tasa de mortalidad es del orden del 13,5‰, y la mortalidad infantil desciende hasta el 6,5‰. La esperanza de vida al nacimiento se encuentra en torno a los 70 años.

Bielorrusia es un país muy urbanizado, más del 73% de la población vive en ciudades. Las principales ciudades bielorrusas son:

    * Minsk, 1.763.899 h

    * Homel, 491.486 h

    * Mahiljou, 373.397 h

    * Hrodna, 350.362 h

    * Vicebsk, 348.788 h

    * Brest, 321.271 h

    * Babrujsk, 219.594 h

    * Baranavicy, 169.533 h

    * Barysau, 150.234 h

En Bielorrusia predominan los bielorrusos, más del 80% de población, seguidos de los rusos, algo más del 10% de la población, llegados al país por la política de rusificación de la Unión Soviética promovida por la jerarquía comunista. Otras minorías son de los países vecinos: polacos, ucranianos, lituanos, letones, etc.

Bielorrusia está sufriendo un intenso proceso de emigración provocado por un lado por los rusos, que regresan a Rusia tras la independencia, y por otro por los propios bielorrusos que emigran a otros países en busca de mejores oportunidades económicas. Los principales destinos son los países de la Unión Europea: Alemania, Francia y España, principalmente, y EE.UU.

Bielorrusia es un país con graves dificultades económicas, producto de la transición económica de la economía planificada comunista a la economía de mercado, y la larga crisis económica que atravesó. Su índice de desarrollo humano es de 0,804 alto para el mundo pero bajo para Europa. Falta una auténtica apertura del mercado interior y la llegada de capital extranjero. No obstante, en Bielorrusia aún hay altos grados de planificación económica y protección social.

Se trata de una economía con un importante peso de la industria. Sobre el 8,5% del PIB corresponde a la agricultura, que acoge al 14% de la fuerza laboral, la industria supone el 41% el PIB y el 34% de los trabajadores, y los servicios el 51% del PIB y el 52% de la población activa. Su tasa de crecimiento económico ha estado, durante años, por encima del 6%, pero eso no ha redundado en el crecimiento de los niveles de vida medios. Su economía depende mucho más de las relaciones con Rusia que con la Unión Europea.

En Bielorrusia tan solo el 30% de la superficie es cultivable, y sólo se usa un 1% de manera industrial. Las zonas próximas a Chernobil han quedado inhabilitadas para la agricultura. Más extensos son los bosques, que se explotan comercialmente, aunque sólo parte de ellos. Además tiene interesantes recursos de petróleo y gas natural, aunque es insuficiente para sus necesidades y tiene que importarlo.

La industria bielorrusa proporciona gran parte de los productos básicos para el consumo interno. Destaca en la fabricación de motocicletas, tractores, televisiones, telas, maquinaria pesada, química pesada y ligera, etc. La industria bielorrusa es, en buena medida, pública. El 80% de las empresas son estatales.

Los servicios están en plena expansión, aunque aún lejos de los estándares de los países desarrollados. Las comunicaciones son de mediana calidad, que mejora en torno a las ciudades. Las vías fluviales son decisivas para el transporte de mercancías. El turismo está muy poco desarrollado, es casi anecdótico y se concentra en las ciudades históricas.