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Tipos de agua

Publicado por Santiago

El agua es un elemento esencial para la vida, pero dependiendo de sus característica mineralógicas y de los usos que se le haya dado, diferenciamos varios tipos de agua, y no todos son aprovechables por la vida, ni útiles a los seres humanos.

La más común en el planeta es el agua salada, que es la que hay presente en mares y océanos. Sólo puede ser utilizada por seres vivos especializados, llamado halófilos (de halo: sal y filo: amigo). Aquí encontramos gran cantidad de especies marinas, algas, bacterias y plantas de litoral que soportan niveles altos de sal en el agua. Las aguas saladas con un bajo índice de sal se llaman salobres. Los mares con mayor cantidad de sal disuelta en sus aguas son los tropicales, mientras que los polares tienen una cantidad sensiblemente menor. Los mares cerrados con mucha evaporación tienen un índice de sal muy elevado, como el mar Rojo o el mar Muerto.

Commons Wikimedia: Canal de agua

El agua dulce es la que tiene un índice de sales disueltas muy bajo, de tal manera que al sabor no se aprecian. Es la que aparece, mayoritariamente, sobre las tierras emergidas y en los hielos. También es dulce el agua atmosférica. Pero existen muchos tipos de agua dulce, dependiendo de sus características.

En la naturaleza podemos encontrar el agua circulando por la superficie (agua superficial), pero también infiltrada en el suelo (agua subterránea). Esta agua se infiltra hasta llegar a una capa impermeable llamada capa freática. Cuando esta agua llega a un punto, bajo del terreno y se acumula en superficie sin posibilidad de desagüe se forma el agua estancada. Cuando esta agua tiene grandes cantidades de nutrientes, y falta de oxígeno, hasta el punto de que sólo permite la vida anaeróbica, se llaman aguas muertas.

El agua subterránea circulante termina saliendo en unos puntos concretos llamados surgencias o manantiales; es el agua de manantial. Si en su recorrido atraviesa una zona próxima al manto, o a una intrusión volcánica, se calienta, y aparece en superficie a altas temperaturas. Son las aguas termales, muy utilizadas como aguas medicinales. Las aguas medicinales son aquellas que tienen una utilidad para la salud. A parte de las termales también son medicinales determinadas aguas que llevan en disolución cantidades significativas de minerales procedentes de los lugares por los que atraviesan. Determinadas combinaciones naturales son beneficiosas para según qué dolencias. Cuando uno de esos minerales es el azufre el agua tiene mal olor, y se llaman aguas podridas, pero algunas de ellas también son beneficiosas para la salud. Todas estas aguas vienen siendo conocidas y utilizadas desde hace siglos y no es conveniente beber agua de estas características sin conocer sus efectos.

Parte del agua infiltrada queda retenida en un depósito subterráneo. Son los acuíferos. Cuando un acuífero lleva cerrado muchos siglos (en ocasiones cientos de miles de años) tenemos el agua fósil. Las rocas procedentes de volcanes, y las rocas sometidas a grandes presiones también contienen un agua que exudan al cambiar de estado. Son, respectivamente, el agua magmática y el agua metamórfica, pero es muy escasa sobre la Tierra.

Dentro del agua dulce y dependiendo de la cantidad de sales e iones que haya disueltos en el agua tendremos dos tipos de agua: el agua dura y el agua blanda. El agua dura es aquella que tiene gran cantidad de iones positivos, principalmente de calcio y magnesio. Estos iones se depositan fácilmente al final de los tubos estrechos provocando calcificaciones. Dificultan la disolución de otras sustancias como el azúcar, la sal o los jabones, con lo que el lavado con ellas es más difícil. Son muy comunes en las regiones con grandes cantidades de caliza, y en los climas secos. El agua blanda, por el contrario, carece de esos iones positivos, por lo que no presentas dificultades a la disolución de otras sustancias. Todas las aguas naturales tienen disueltos algún tipo de iones y sales. Estas son las que menos tienen. Es posible quitar al agua prácticamente todos sus iones y sales, por medio de la ebullición y la destilación del vapor de agua en un circuito controlado. Obtenemos así el agua destilada.

El agua bruta es la que no ha recibido ningún tipo de tratamiento y se recoge con las características con las que aparece en la naturaleza. Puede ser apta para el consumo humano o no.

El agua potable es aquella que puede ser consumida por los seres humanos y los animales con total seguridad de salubridad. Es un agua dulce, que puede ser tanto dura como blanda. La condición de seguridad de no contraer enfermedades la garantizan las autoridades sanitarias, tras realizar análisis y tratar el agua bruta para asegurar la potabilidad. El agua potable se distribuye a través de una red que garantiza sus características. Los caños que existen en mucho pueblos, y muchos arroyos de montaña, están fuera de esta garantía sanitaria, por lo que no se los considera de agua potable, aunque sea un agua perfectamente consumible por el ser humano. La razón de que no se les ponga la etiqueta de potable es que no se puede estar seguro en todo momento de sus condiciones de salubridad. Normalmente, las personas tienen el estómago acostumbrando al tipo de agua que existe en el lugar en donde residen. Cuando viajan, sobre todo los que están acostumbrados a aguas blandas, suelen tener pequeñas diarreas y sequedad en los labios.

Una vez usada el agua regresa a la naturaleza, con distintos grados de contaminación. Se llaman aguas grises a las aguas que han servido para usos domésticos y tiene un índice de contaminación moderado: detergentes, excrementos humanos, grasas, polvo y barro, etc. Cuando se unen todas las aguas grises de una comunidad, tras haber mezclado varios usos, aparecen las aguas negras, mucho más contaminadas, y sobre todo contaminadas por agentes diversos. Aquí no sólo aparecen las aguas de uso doméstico, sino, también las de uso industrial y municipal, mezcladas con las aguas de lluvia y las aguas subterráneas superficiales. Cuando las aguas negras y grises se encuentran canalizadas a través de un sistema de alcantarillado se denominan aguas residuales. Las aguas residuales han de ser canalizadas hacia un sistema de depuración donde se les quita todos los contaminantes posibles y se devuelve a la naturaleza en condiciones de ser usada por otros seres vivos. Si las aguas residuales no son tratadas de esta manera se convierten en un agente contaminante muy poderoso que afecta a todos los ciclos naturales del lugar en donde se liberan.

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