Límites de los continentes
Son aquellos bordes divisorios que, en base a distintos criterios geográficos, políticos y culturales, marcan las fronteras entre los sub-continentes que se encuentran unidos entre sí formando parte de un mismo bloque continental, entidad geográfica o supercontinente, como América del Norte y América del Sur, Europa y Asia y África y Europa.

Si bien América es considerada como un solo supercontinente, se pueden establecer como sub-continentes a América del Norte y América del Sur. La frontera más aceptada entre ambas está trazada en general desde diversos puntos a lo largo del Istmo de Panamá; aunque también se la suele ubicar en la divisoria de aguas de las montañas del Darién, a lo largo de la frontera entre Panamá (país de América central ubicado en América del Norte para establecer la delimitación) y Colombia (en la parte de América del Sur). Otros sitúan la frontera en el Canal de Panamá, ya que este país tiene territorio en las dos Américas; pero también algunos consideran que está entre Costa Rica y Panamá.
La mayoría de atlas y sociedades geográficas coloca el límite entre las Américas en la frontera Panamá-Colombia, siguiendo la divisoria de aguas del Darién.
América Central se considera subregión de América del Norte, incluye Panamá, y el Canal de Panamá es obra artificial sin valor para definir límites continentales.
En cuanto a Europa y Asia, no existe un borde de placa tectónica que los separe estrictamente, por eso los límites entre ambos continentes no son tanto geográficos sino más bien sociopolíticos. De hecho, algunos investigadores en la materia sostienen que, al tener estos dos sub-continentes tantas características geográficas en común, y al ser Europa una gran península de Asia, ambos conformarían en realidad una sola entidad geográfica: Eurasia. Algo parecido sucede con el subcontinente Indio, que si bien está asentado sobre una placa tectónica diferente a la del resto de Europa y Asia, es estudiado como parte de este supercontinente.
La línea Europa-Asia sigue los montes Urales, el río Ural y el mar Caspio, luego la divisoria principal del Gran Cáucaso hasta el mar Negro.
Desde allí continúa por Bósforo, mar de Mármara y Dardanelos hacia el Egeo, aunque algunos geógrafos usan la depresión Kuma-Manych como variante.
El límite África-Asia se fija en el istmo de Suez, alineado con el Canal de Suez, dejando el Sinaí en Asia y el resto de Egipto en África.
La traza sigue al golfo de Suez y el mar Rojo y explica la condición transcontinental de Egipto aceptada por atlas y manuales.
Por otra parte, Europa y África se ubican en los lados opuestos del Mar Mediterráneo, de modo que la zona divisoria entre ambos continentes está claramente establecida.
La separación Europa-África se define sobre todo en el estrecho de Gibraltar, entre España y Marruecos, y en el Mediterráneo central se referencia el canal de Sicilia.
Allí están las islas Pelagias y Pantelleria, italianas y sobre la Placa Africana, y Malta, Estado independiente al sur de Sicilia, sin que ello cambie la adscripción indicada.Esta frontera prácticamente no tiene islas y está ubicada en la extensión cultural formada por Sicilia (que corresponde a Italia) y Malta, república actualmente independiente de la Unión Europea, más próxima a Sicilia que a África, cuyas islas se formaron a partir del istmo compartido entre Sicilia y África del Norte después del último periodo glacial. Ambas ciudades se hallan en la Plataforma Siciliana-Tunecina o Placa Tectónica Africana.
Para ser más específicos, la isla volcánica siciliana Pantelaria o Pantelleria y las islas maltesas Pelagias se establecen como el principal borde fronterizo: Pantelleria (o Pantelaria) está rodeada por Malta y se encuentra apoyada en una escala intermedia con África, es decir, en el nexo entre la placa tectónica europea y la africana; por lo que podría ser tanto de Europa como de África, sin embargo quedó culturalmente del lado europeo. En tanto, las tres islas Pelagias (Lampedusa, Linosa y Lampione) se hallan entre Sicilia y la costa africana de Túnez, es decir, geográficamente en territorio africano pero apropiado por Europa.
Ahora bien, en la distribución geopolítica de los territorios de Europa y África también intervienen la ubicación de las regiones lindantes de Ceuta (España) y la ciudad autónoma de Melilla (que, una vez más, está en territorio africano pero pertenece políticamente a Europa).