8
Abr

El problema de la basura

Publicado por Santiago el 8 de Abril de 2008 a las 09:49 am

Commons Wikimedia: Centro de tratamiento de basurasUno de los problemas más urgentes de las sociedades actuales es la gestión de las basuras domésticas, urbanas y sanitarias. Es el problemas más difícil de solucionar de los poderes municipales, y requiere un estudio geográfico de tallado.

Para empezar debemos determinar qué es la basura. En realidad todo lo que deseamos eliminar de nuestro entorno inmediato es basura. Esto incluye restos orgánicos e inorgánicos de muy diversa procedencia; pero siempre con el ser humano como generador de ella. Son los seres humanos los que no encuentran utilidad satisfactoria a un producto, y desean deshacerse de él.

La cantidad de basura que una persona genera se ha incrementado con el desarrollo de la sociedad consumista. En modelos de sociedad en los que los objetos de consumo son pocos las basuras también lo son, y lo que es más, el porcentaje de objeto consumido con respecto al desechado también se menor, es decir, no sólo se consume menos si no que se aprovecha mejor. Esta es una de las claves para solucionar el problema de las basuras, aumentar el porcentaje de objeto de consumo útil. La basura es el último estadio del ciclo de los bienes de consumo, que comienza con la extracción de la materia prima, continúan con el proceso industrial y su uso como objeto de utilidad.

Esto nos demuestra que las basuras, si bien afecta a todo el mundo, es en los países ricos donde su gestión se convierte en problema debido a la gran cantidad y a su heterogeniedad.

Una vez que tenemos la basura debemos saber qué hacer con ella. La basura no sólo da mala imagen, también es foco de infecciones, un problema de salud pública que hay que eliminar, y un agente contaminante del medio de primer orden.

Podemos clasificar la basura en tres tipos:

    * Los residuos orgánicos de origen biológico.
    * Los residuos inorgánicos tanto de origen natural como industrial.
    * Los residuos peligrosos, que por su naturaleza implican un peligro contaminante o sanitario mayor, como los radiactivos, residuos medico-sanitarios y sustancias inflamables, corrosivas, reactivas, tóxicas, infecciosas o mutagénicas.

No se incluyen aquí los desechos propios del metabolismo humano: orines y excrementos, que tienen su tratamiento a través de las aguas grises y la red de alcantarillado.

El problema de las basuras no proviene sólo de su composición, de qué es lo que se tira, si no también de su concentración, es decir de la acumulación en puntos concretos que impide que sean eficaces los mecanismos que la naturaleza tiene para su integración y reciclaje.

Un problema acuciante para la gestión de las basuras es qué hacer con ellas, dónde acumularlas, y cómo transportarlas desde los hogares hasta su destino final. La acumulación de residuos en un basurero genera lixiviados contaminantes, es decir, concentraciones de líquidos y aguas que circulan por el interior del basurero y terminan en los acuíferos y los ríos. Esta es la causa por la que no todos los sitios más o menos despoblados son aptos para instalar un basurero. El vaso del depósito debe de tener una capa impermeable, generalmente arcillosa, situada en una depresión que garantice que los líquidos contaminantes quedan atrapados en el basurero. La contaminación degrada el entorno, a causa de los olores, la aparición masiva de fauna asociada a los desechos y la incidencia en la vegetación del entorno.

Los basureros tienen una vida limitada, ya que cuando están llenos no es posible seguir utilizándolos sin que se generen procesos de descontrol. Es habitual, entonces, sellarlos, cubriéndolos con grandes capas de arcilla que garantizan que no habrá derrames, y plantando encima especies vegetales especializadas en fijar los elementos contaminantes. Frecuentemente también se diseminan bacterias que procesan los elementos más peligrosos. Todo es genera metano, para el cual hay que dejar tubos de salida, puesto que de lo contrario explotaría. En cantidades suficientes el metano se puede comercializar.

Otra posible solución es la incineración de los residuos. Con ello se consigue la reducción del volumen, y facilita su gestión. Pero la incineración tiene otros problemas. Para empezar las basuras heterogéneas, al quemar, generan dioxinas, muy perjudiciales para la salud, y demostradamente cancerígenas. Además, la fusión de elementos heterogéneos puede provocar la aparición de sustancias nuevas e incontrolables.

Estos dos son los principales destinos finales de la basura, pero también podemos abordar una gestión responsable de la basura.

7
Abr

Sector terciario

Publicado por Santiago el 7 de Abril de 2008 a las 05:01 am

Commons Wikimedia: SupermercadoEl sector terciario o de servicios es la parte de la economía que más aporta al PIB de, prácticamente, todos los países del mundo, y el que más población laboral ocupa. Es, también, el más heterogéneo, puesto que los servicios que se pueden prestar son innumerables.

El sector terciario es el que se dedica a prestar servicios a personas y a las empresas, para que puedan dedicar su tiempo a su labor central, sin necesidad de ocuparse de realizar las tareas necesarias para la vida en una sociedad desarrollada.

Los primeros economista no consideraban los servicios como un sector económico, puesto que, al contrario que la agricultura y la industria, no producía bienes materiales que intercambiar. No veían cómo, sin producir bienes, se podía aportar algo al desarrollo económico de una sociedad. Pero el bien fundamental que produce el sector servicios es tiempo, ese liberar a las personas y las empresas de realizar tareas, que son vitales para sobrevivir, pero cuya satisfacción implica emplear un tiempo que no se emplea en la producción. Por ejemplo, el tendero pone al alcance de la mano los alimentos, que de otra forma sólo podríamos obtener recorriendo medio país, y andar medio país para conseguir los alimentos no nos permitiría dedicarnos a otras cosas.

La cantidad y calidad de servicios que se pueden ofrecer ha aumentado con el desarrollo de las sociedades capitalistas, especialmente con las que han apostado por el desarrollo de la sociedad del bienestar. Durante la Edad Media y la Edad Moderna los servicios eran muy escasos: comerciantes de ferias, la Administración del Estado, finanzas, mesones y tabernas, servicios religiosos, maestros, servicios personales en los hogares aristocráticos y poco más.

Con la revolución industrial, desde sus comienzos, se hace necesario un aumento de los servicios. La población se concentra en ciudades, trabaja en las fábricas muchas horas y ya no accede a los productos rurales. Se hace necesaria la aparición de tiendas permanentes en las ciudades, y un sistema de transporte estable de las mercancías. La burguesías accede a los servicios personales, antes reservados a la aristocracia. Pero además, surgen servicios para las empresas que impulsan la industrialización: bancos, bolsas financieras, seguros, mantenimiento de maquinaria y un sistema complejo y seguro de transporte que garantice que se ponen al alcance de los consumidores sus productos.

De otro lado la Administración del Estado se vuelve mucho más compleja. Los ministerios forman una estructura administrativa que se despliega por todo el territorio. Aparece una compleja administración de justicia. Además, para que todo el sistema funcione se hace necesario que la población tenga una instrucción mínima y una salud suficiente. Surgen, así, los sistemas educativos y de salud universales.

Los servicios posibles se han incrementado en la medida en que cada vez son más las tareas necesarias para vivir en sociedades complejas. Es después de la segunda guerra mundial cuando el aporte del sector al PIB supera a la industria, e incluso a la industria y la agricultura juntas.

El sector servicios es en el que se invierten los beneficios que genera la industria y la agricultura y que no es posible invertir en la propia industria por que descendería la productividad. Su flexibilidad es tal que es capaz de absorber los beneficios que genera el propio sector, creando servicios nuevos.

A pesar de que el sector servicios es dominante en todo el mundo, incluso en la mayoría de los países pobres, no en todos ellos tiene una estructura similar. En los países ricos los servicios son muy especializados, de calidad, estables, y muy diversificados. En los países pobres los servicios se parecen más a los presentes en los primeros tiempos de la revolución industrial: servicios personales del hogar, inestabilidad laboral, frecuentemente como trabajo sumergido, de baja calidad y poco diversificado.

Los subsectores fundamentales son:

    * Administración del Estado
    * Financieros: Seguros, Bancos, Bolsa, asesoramiento financiero, etc.
    * Comercio: al por mayor, al por menor, comercio internacional, etc.
    * Transporte
    * Turismo
    * Ocio: Restaurantes, música, radio, televisión y cine
    * Educación y deporte
    * Asesoramiento jurídico y legal
    * Informática y tecnología
    * Cuidados personales y de salud.
    * Comunicaciones (prensa, radio e Internet)
    * Cuidados del hogar.
4
Abr

El teletrabajo y su impacto en el espacio geográfico

Publicado por Santiago el 4 de Abril de 2008 a las 10:48 am

Commons Wikimedia: Ante un ordenadorHemos visto en otros artículos el impacto que en el espacio geográfico tiene la difusión de las nuevas tecnologías; para terminar estas reflexiones abordaremos no una nueva tecnologías si no el cambio que muchas de ellas combinadas permiten en las relaciones laborales y sociales, y sus consecuencias geográficas, más concretamente el teletrabajo.

El teletrabajo, posible gracias a la informática, Internet y la telepresencia, permite realizar las tareas laborales de ciertas profesiones desde el domicilio, o cualquier otro punto con conexión a la red. Cuando hablamos de teletrabajo no nos referimos a la prestación de servicios a distancia, es decir el trabajo de un autónomo que realiza un servicio y se lo envía al interesado por medios telemáticos, si no al trabajo de un asalariado dentro de una empresa; es decir tendremos de un lado la empresa, la organización empresarial y la relación laboral del asalariado, y de otro, lo nuevo, la realización de las tareas que le corresponden al asalariado fuera del centro de trabajo. Es una estructura diferente al trabajo en el domicilio clásico, donde se hacían mercancías; aquí se trabaja con información y conectado directamente a la empresa.

La red es condición esencial para la existencia del teletrabajo. No sólo nos referimos a la red de Internet, que da acceso en cualquier punto, si no también a la existencia de una red interna de la empresa, con un servidor central al que se puedan conectar todos los terminales. Además, dentro de esta intranet se debe permitir un diálogo entre terminales con el fin de que varios trabajadores que estén operando sobe un mismo proyecto no se superpongan o se anulen. Debe existir, así, un centro coordinador donde alojar los ordenadores y a los que lleguen redes de acometida de información con suficiente capacidad para todos.

Una empresa que tenga la mayoría de sus trabajadores en teletrabajo se puede ahorrar muchos costes, sobre todo en cuanto a la ocupación física del espacio se refiere. La productividad del metro cuadrado aumenta espectacularmente, y puede acceder a lugares centrales de la ciudad, donde conseguir publicidad de posición, sin alquilar grandes superficies.

Uno de los cambios más evidentes que se producen con el teletrabajo es la relocalización del lugar de producción. Esto implica que no son necesarios los desplazamientos. Se descongestiona el tráfico y se reduce la necesidad de energía, y por lo tanto de contaminación. El trabajador puede decidir ubicarse en entornos más amables que los de las ciudades, incluso rurales. El consumo de sus necesidades básicas se localiza más cerca de su lugar de residencia, y dispone de más tiempo de ocio, demandando servicios nuevos, al no emplear tiempo en los desplazamientos. No obstante, puede conservarse cierta capacidad presencial en la empresa para resolver determinados asuntos, aunque no es necesario.

Es claro que el teletrabajo permite una reruralización de las sociedades desarrolladas, y esto implica que los pueblos se doten de una infraestructura nueva para atender a la gente que vive en el campo pero no vive de él. Se conseguiría así, la terciarización del mundo rural. Se crean, de esta manera, modelos de convivencia similares a los urbanos, pero con contingentes de población mucho más pequeños.

Esto nuevos habitantes habrán de ser más activos en lo que se refiere a las condiciones sociales y naturales de su entorno, por lo que el control social de lo que se hace en las regiones más despobladas aumentará, precisamente al dejar de estar tan despobladas. Zonas rurales ligeramente más pobladas necesitarán de una redefinición de la política de ubicación de servicios públicos (espacios educativos, de ocio, sanitarios, etc.) y privados, lo que redundará en un aumento de sus puntos de acceso y una mayor descongestión de los sistemas. Esta reubicación de los servicios implica, también, una relocalización de los trabajadores que los atienden, aumentado los efectos.

El teletrabajo es técnicamente posible para todos aquellos cuyas tareas dependan de la gestión de la información. Es una realidad en los proyectos colaborativos de Internet del tipo Wiki-Wiki, el software libre, blogs y redes sociales, creados, gestionados y desarrollados íntegramente por medios telemáticos de ámbito mundial. En las universidades está plenamente implantada la posibilidad de seguir los estudios de manera semipresencial y a distancia, cuando antes de la revolución de Internet la enseñanza a distancia estaba reservada a ciertos centros especializados.

Los beneficios son claros, y sus consecuencias sobre el espacio geográfico también, aunque pueden ser impredecibles. Si el teletrabajo no está más extendido se debe a la inercia de las relaciones laborales clásicas. El cambio de política de la empresa ha de ser previo a la transformación del espacio para que las nuevas relaciones laborales sean coherentes.

3
Abr

La implantación de las nuevas tecnologías en el espacio

Publicado por Santiago el 3 de Abril de 2008 a las 03:10 am

Commons Wikimedia: Torre España, Madrid¿Quién y cómo toma la decisión de que se implanten las nuevas tecnologías? Algunas de las nuevas tecnologías se difunden gracias a las decisiones de los empresarios que actúan sobre un país. Las muy novedosas, que necesitan legislación nueva, dependen de los poderes públicos. Vemos, así, que la implantación de las nuevas tecnologías en el espacio dependen de decisiones del poder económico y político sobre su gestión, control, penetración social, etc.

La implantación de nuevas tecnologías puede modificar la estructura de la dominación económica sobre el espacio. Tradicionalmente el control económico del espacio dependía del acceso a los recursos materiales y los medios de producción, pero las nuevas tecnologías permiten producir sin que estos elementos tengan tanta importancia. Las nuevas tecnologías, especialmente las que están a mano de grandes cantidades de población y libres de patentes y copyright han creado todo un nuevo sector económico que se articula en el espacio bien reforzando los centros tradicionales, bien creando otros alternativos. La economía de la red está en pleno proceso de creación, y su articulación en el espacio geográfico está por definir. Su ordenación depende de factores ajenos a la ordenación del territorio tradicional, porque no se sabe qué hay que ordenar.

Las nuevas tecnologías permiten una gestión centralizada pero desconcentrada. Esta tendencia se observa claramente en la acción de los poderes públicos. Se crean organismos que gestionan bases de datos centralizadas y coordinadas para todo el país (e internacionales) pero ya no es preciso que se encuentren en las grandes capitales, cerca del poder político, por lo que se ubican en ciudades medianas y pequeñas haciendo disminuir la concentración de las instituciones en unas pocas urbes: centros de gestión de multas, archivos de delincuentes, centros de estudios de la implantación de la «sociedad de la información», gestión de ferrocarriles, etc.

La reorganización desconcentrada de la gestión implica una nueva distribución de trabajadores por el espacio geográfico. Estos son trabajadores especializados y de alto nivel cultural que van a demandar de su entorno servicios que no surgirían sin ellos.

Esta tendencia también se encuentra en el sector privado, pero tiene un sentido contrario. Se mantiene la desconcentración gracias a que aparecen iniciativas en numerosos lugares, y es estratégicamente rentable, pero la existencia independiente es muy difícil y los pequeños negocios triunfantes tienden a ser absorbidos por las grandes empresas. Al final todo el control de las nuevas tecnologías está en manos de unas pocas megaempresas, que establecen las condiciones de competencia.

La implantación de nuevas tecnologías tiene un impacto económico doble. Por un lado son baratas para crear pequeños negocios, pero su empleo masivo requiere grandes sumas de inversión inicial. Frecuentemente ideas que nace en pequeñas empresas y que se demuestran triunfadoras requieren dar el salto a una inversión mucho mayor. Aparecen así líneas de negocio para las empresas financieras, y en lugares que tradicionalmente no se consideraban para la inversión. Los éxitos de negocio notables generan el desplazamiento de sucursales de estas entidades hasta el entorno cercano a las nuevas empresas.

Las nuevas tecnologías vinculadas a la industria requieren de grandes inversiones, por definición. Aquí se impulsan sectores como el de la construcción, y también un cortejo de nuevas empresas que se harán necesarias para el mantenimiento y buen funcionamiento de las nuevas máquinas. La investigación se convierte, una vez más, en un factor decisivo de desarrollo.

Pero las nuevas tecnologías, especialmente las de la información, necesitan de una red física desplegada por el espacio para que se puedan desarrollar. En realidad se necesitan de dos redes superpuestas para que la información llegue hasta el último metro: la red eléctrica y la red telefónica, esta última complementada con puntos de transmisión por ondas. Donde no existe esta red física las oportunidades de desarrollo vinculadas a las nuevas tecnologías son imposibles, y crear esta red requiere de grandes inversiones bien por parte de los poderes públicos, bien bajo su control. Este hecho puede generar una fractura de desarrollo muy importante entre regiones con acceso y regiones sin él. Digo regiones y debería decir países, porque dentro de cada nación los poderes públicos procuran el acceso igual en todos los puntos, pero estos mecanismo de equilibrio no se da necesariamente entre países.

En este proceso el Estado, con sus inversiones y su legislación, se convierte en un árbitro decisivo. Su poder de controlar la implantación de las nuevas tecnologías permite que, dependiendo de su carácter democrático o no, estén más o menos controladas. No hay que olvidar que buena parte de las nuevas tecnologías nace con usos militares, totalmente controlados por el Estado, y que sólo más tarde pasan a formar parte de la vida cotidiana de la sociedad civil.

En suma, la implantación de las nuevas tecnologías en el espacio trastoca las relaciones de poder tanto económico como político. Permite desarrollos más equilibrados pero sólo si hay voluntad política. Una voluntad política que va desde la creación de la red física sobre la que corren las nuevas tecnologías, a las formas de control de su uso.

1
Abr

Efectos de las nuevas tecnologías sobre el espacio geográfico

Publicado por Santiago el 1 de Abril de 2008 a las 10:16 am

Commons Wikimedia: Viaducto del tren de alta velocidad (AVE, España)Hemos visto cómo las nuevas tecnologías tienen un impacto es en el espacio geográfico, lo que constituye un campo de estudio interesante para la Geografía. En este artículo abordaremos cuáles son los efectos de estas tecnologías sobre el espacio geográfico, de una manera global, sin olvidar que cada una de las nuevas tecnologías tiene impactos diferentes.

El primer impacto sobre el espacio geográfico de las nuevas tecnologías tiene que ver con los desplazamientos y su relación tiempo-distancia. Cuando la velocidad los medios de transportes era similar, independientemente de su comodidad, la distancia y el tiempo que se empleaba en recorrerla eran valores similares, pero con los nuevos sistemas de transporte y la nuevas vías, que pueden ser más o menos rápidas, la distancia real ha dejado de medirse en kilómetros para hacerlo en tiempo. A fin de cuentas lo importante no era la distancia objetiva sino el tiempo que nos llevaría recorrerla y eso dependerá de la «resistencia» a la movilidad que ponga el espacio.

Las nuevas tecnologías, especialmente las telemáticas, anulan la relación tiempo distancia, especialmente para la transmisión de información. Cualquier punto del planeta es accesible a la información prácticamente al unísono, y pasando por los satélites que orbitan el planeta. Una de las consecuencias que tiene esta la «eliminación» del espacio en la transmisión de la información es que sobre un mismo suceso se pueden aplicar análisis en escalas muy diferentes, dependiendo de dónde esté ubicado el receptor.

Los objetos materiales también han reducido la resistencia del espacio a la hora del transporte gracias a los trenes de alta velocidad, las autopistas rápidas, la aviación, etc. Aunque están sujetos a análisis clásicos de relación tiempo-espacio.

Otro de los cambios que introducen las nuevas tecnologías es el cambio en la función del espacio. Podemos considerar cuatro funciones básicas: soporte de las actividades, condicionante físico de las actividades, recurso y medio de producción. Cada punto del espacio puede asumir una sola función, excluyendo a las demás en cuanto se define una de ellas. Aunque es posible que un mismo punto pueda tener diferentes funciones de manera sucesiva. Las nuevas tecnologías permiten el cambio de función de un lugar del espacio, especialmente cuando puntos que no lo eran se convierte en recurso y en soporte de actividades. De esta manera, se pueden localizar actividades humanas en lugares en los que la tecnología precedente no lo permitía, o relocalizar actividades que anteriormente sólo podían ubicarse en ciertos puntos del espacio geográfico, y que las nuevas tecnologías permiten la independencia de los factores de localización clásicos.

Este cambio de funciones del espacio nos lleva a considerar la creación de espacio geográfico, es decir, las nuevas tecnologías ponen al alcance lugares que antes no eran accesibles para el desarrollo de las actividades socioeconómicas. Son muy llamativos los nuevos usos terciarios que aparecen en el mundo rural, con una densidad de población muy baja. En definitiva, las nuevas tecnologías amplían el espacio geográfico disponible y, a la postre, lo ordenan.

Una de las cuestiones clásicas de la Geografía es la división espacial. Las nuevas tecnologías también tienen un impacto en esta cuestión, muchas veces subvirtiéndola. No sólo se trata de que la información circule por «encima» de las fronteras, también el cambio de función del espacio hace necesario una remodelación de las divisiones clásicas. El aumento de la productividad de las fábricas, gracias a las nuevas tecnologías, hace que los mercados nacionales se queden pequeños, por lo que se tiende a crear zonas internacionales de libre comercio, para dar salida a esas mercancías. Esto implica armonizaciones en la cualificación de los trabajadores, su sueldo y sus derechos. Todo ello nos lleva a considerar una organización de la producción y el trabajo de ámbito mundial. La globalización, tal y como se entiende hoy en día, es posible sólo gracias a las nuevas tecnologías.

Un efecto posible del impacto de las nuevas tecnologías sobre la ubicación de la industria puede venir de la mano de la robotización. En la actualidad muchas empresas buscan la mano de obra barata de los países pobres para localizar sus plantas de producción, debido a que el transporte es muy barato, pero si la automatización de las tareas productivas llegan a bajar al mínimo la necesidad de mano de obra (que además habrá de ser muy cualificada) las empresas podrían replantearse su ubicación, y situarse cerca de los centros de decisión, en los países ricos. Habrá que ver si los países en desarrollo son capaces de retener esta actividad industrial con algún tipo de ventaja.

En la actualidad es posible determinar el grado de desarrollo de los países en función del grado de tecnología que aplican en su proceso productivo.

Las transformaciones del espacio geográfico conllevan cambios en la articulación y jerarquización del espacio; y como consecuencia en la estructura social de los países. Las tendencias son contradictorias, ya que las nuevas tecnologías permiten tanto la concentración como la desconcentración de las actividades socio-económicas, incluso no está claro si tienden a la centralización, a causa de que las nuevas tecnologías están en manos de unos pocos, o hacia la descentralización, a causa de que las nuevas tecnologías son más baratas y hacen la producción accesible a más personas. Estas son cuestiones de estudio para la Geografía en el futuro.

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