3
Abr

La implantación de las nuevas tecnologías en el espacio

Publicado por Santiago el 3 de Abril de 2008 a las 03:10 am

Commons Wikimedia: Torre España, Madrid¿Quién y cómo toma la decisión de que se implanten las nuevas tecnologías? Algunas de las nuevas tecnologías se difunden gracias a las decisiones de los empresarios que actúan sobre un país. Las muy novedosas, que necesitan legislación nueva, dependen de los poderes públicos. Vemos, así, que la implantación de las nuevas tecnologías en el espacio dependen de decisiones del poder económico y político sobre su gestión, control, penetración social, etc.

La implantación de nuevas tecnologías puede modificar la estructura de la dominación económica sobre el espacio. Tradicionalmente el control económico del espacio dependía del acceso a los recursos materiales y los medios de producción, pero las nuevas tecnologías permiten producir sin que estos elementos tengan tanta importancia. Las nuevas tecnologías, especialmente las que están a mano de grandes cantidades de población y libres de patentes y copyright han creado todo un nuevo sector económico que se articula en el espacio bien reforzando los centros tradicionales, bien creando otros alternativos. La economía de la red está en pleno proceso de creación, y su articulación en el espacio geográfico está por definir. Su ordenación depende de factores ajenos a la ordenación del territorio tradicional, porque no se sabe qué hay que ordenar.

Las nuevas tecnologías permiten una gestión centralizada pero desconcentrada. Esta tendencia se observa claramente en la acción de los poderes públicos. Se crean organismos que gestionan bases de datos centralizadas y coordinadas para todo el país (e internacionales) pero ya no es preciso que se encuentren en las grandes capitales, cerca del poder político, por lo que se ubican en ciudades medianas y pequeñas haciendo disminuir la concentración de las instituciones en unas pocas urbes: centros de gestión de multas, archivos de delincuentes, centros de estudios de la implantación de la «sociedad de la información», gestión de ferrocarriles, etc.

La reorganización desconcentrada de la gestión implica una nueva distribución de trabajadores por el espacio geográfico. Estos son trabajadores especializados y de alto nivel cultural que van a demandar de su entorno servicios que no surgirían sin ellos.

Esta tendencia también se encuentra en el sector privado, pero tiene un sentido contrario. Se mantiene la desconcentración gracias a que aparecen iniciativas en numerosos lugares, y es estratégicamente rentable, pero la existencia independiente es muy difícil y los pequeños negocios triunfantes tienden a ser absorbidos por las grandes empresas. Al final todo el control de las nuevas tecnologías está en manos de unas pocas megaempresas, que establecen las condiciones de competencia.

La implantación de nuevas tecnologías tiene un impacto económico doble. Por un lado son baratas para crear pequeños negocios, pero su empleo masivo requiere grandes sumas de inversión inicial. Frecuentemente ideas que nace en pequeñas empresas y que se demuestran triunfadoras requieren dar el salto a una inversión mucho mayor. Aparecen así líneas de negocio para las empresas financieras, y en lugares que tradicionalmente no se consideraban para la inversión. Los éxitos de negocio notables generan el desplazamiento de sucursales de estas entidades hasta el entorno cercano a las nuevas empresas.

Las nuevas tecnologías vinculadas a la industria requieren de grandes inversiones, por definición. Aquí se impulsan sectores como el de la construcción, y también un cortejo de nuevas empresas que se harán necesarias para el mantenimiento y buen funcionamiento de las nuevas máquinas. La investigación se convierte, una vez más, en un factor decisivo de desarrollo.

Pero las nuevas tecnologías, especialmente las de la información, necesitan de una red física desplegada por el espacio para que se puedan desarrollar. En realidad se necesitan de dos redes superpuestas para que la información llegue hasta el último metro: la red eléctrica y la red telefónica, esta última complementada con puntos de transmisión por ondas. Donde no existe esta red física las oportunidades de desarrollo vinculadas a las nuevas tecnologías son imposibles, y crear esta red requiere de grandes inversiones bien por parte de los poderes públicos, bien bajo su control. Este hecho puede generar una fractura de desarrollo muy importante entre regiones con acceso y regiones sin él. Digo regiones y debería decir países, porque dentro de cada nación los poderes públicos procuran el acceso igual en todos los puntos, pero estos mecanismo de equilibrio no se da necesariamente entre países.

En este proceso el Estado, con sus inversiones y su legislación, se convierte en un árbitro decisivo. Su poder de controlar la implantación de las nuevas tecnologías permite que, dependiendo de su carácter democrático o no, estén más o menos controladas. No hay que olvidar que buena parte de las nuevas tecnologías nace con usos militares, totalmente controlados por el Estado, y que sólo más tarde pasan a formar parte de la vida cotidiana de la sociedad civil.

En suma, la implantación de las nuevas tecnologías en el espacio trastoca las relaciones de poder tanto económico como político. Permite desarrollos más equilibrados pero sólo si hay voluntad política. Una voluntad política que va desde la creación de la red física sobre la que corren las nuevas tecnologías, a las formas de control de su uso.

1
Abr

Efectos de las nuevas tecnologías sobre el espacio geográfico

Publicado por Santiago el 1 de Abril de 2008 a las 10:16 am

Commons Wikimedia: Viaducto del tren de alta velocidad (AVE, España)Hemos visto cómo las nuevas tecnologías tienen un impacto es en el espacio geográfico, lo que constituye un campo de estudio interesante para la Geografía. En este artículo abordaremos cuáles son los efectos de estas tecnologías sobre el espacio geográfico, de una manera global, sin olvidar que cada una de las nuevas tecnologías tiene impactos diferentes.

El primer impacto sobre el espacio geográfico de las nuevas tecnologías tiene que ver con los desplazamientos y su relación tiempo-distancia. Cuando la velocidad los medios de transportes era similar, independientemente de su comodidad, la distancia y el tiempo que se empleaba en recorrerla eran valores similares, pero con los nuevos sistemas de transporte y la nuevas vías, que pueden ser más o menos rápidas, la distancia real ha dejado de medirse en kilómetros para hacerlo en tiempo. A fin de cuentas lo importante no era la distancia objetiva sino el tiempo que nos llevaría recorrerla y eso dependerá de la «resistencia» a la movilidad que ponga el espacio.

Las nuevas tecnologías, especialmente las telemáticas, anulan la relación tiempo distancia, especialmente para la transmisión de información. Cualquier punto del planeta es accesible a la información prácticamente al unísono, y pasando por los satélites que orbitan el planeta. Una de las consecuencias que tiene esta la «eliminación» del espacio en la transmisión de la información es que sobre un mismo suceso se pueden aplicar análisis en escalas muy diferentes, dependiendo de dónde esté ubicado el receptor.

Los objetos materiales también han reducido la resistencia del espacio a la hora del transporte gracias a los trenes de alta velocidad, las autopistas rápidas, la aviación, etc. Aunque están sujetos a análisis clásicos de relación tiempo-espacio.

Otro de los cambios que introducen las nuevas tecnologías es el cambio en la función del espacio. Podemos considerar cuatro funciones básicas: soporte de las actividades, condicionante físico de las actividades, recurso y medio de producción. Cada punto del espacio puede asumir una sola función, excluyendo a las demás en cuanto se define una de ellas. Aunque es posible que un mismo punto pueda tener diferentes funciones de manera sucesiva. Las nuevas tecnologías permiten el cambio de función de un lugar del espacio, especialmente cuando puntos que no lo eran se convierte en recurso y en soporte de actividades. De esta manera, se pueden localizar actividades humanas en lugares en los que la tecnología precedente no lo permitía, o relocalizar actividades que anteriormente sólo podían ubicarse en ciertos puntos del espacio geográfico, y que las nuevas tecnologías permiten la independencia de los factores de localización clásicos.

Este cambio de funciones del espacio nos lleva a considerar la creación de espacio geográfico, es decir, las nuevas tecnologías ponen al alcance lugares que antes no eran accesibles para el desarrollo de las actividades socioeconómicas. Son muy llamativos los nuevos usos terciarios que aparecen en el mundo rural, con una densidad de población muy baja. En definitiva, las nuevas tecnologías amplían el espacio geográfico disponible y, a la postre, lo ordenan.

Una de las cuestiones clásicas de la Geografía es la división espacial. Las nuevas tecnologías también tienen un impacto en esta cuestión, muchas veces subvirtiéndola. No sólo se trata de que la información circule por «encima» de las fronteras, también el cambio de función del espacio hace necesario una remodelación de las divisiones clásicas. El aumento de la productividad de las fábricas, gracias a las nuevas tecnologías, hace que los mercados nacionales se queden pequeños, por lo que se tiende a crear zonas internacionales de libre comercio, para dar salida a esas mercancías. Esto implica armonizaciones en la cualificación de los trabajadores, su sueldo y sus derechos. Todo ello nos lleva a considerar una organización de la producción y el trabajo de ámbito mundial. La globalización, tal y como se entiende hoy en día, es posible sólo gracias a las nuevas tecnologías.

Un efecto posible del impacto de las nuevas tecnologías sobre la ubicación de la industria puede venir de la mano de la robotización. En la actualidad muchas empresas buscan la mano de obra barata de los países pobres para localizar sus plantas de producción, debido a que el transporte es muy barato, pero si la automatización de las tareas productivas llegan a bajar al mínimo la necesidad de mano de obra (que además habrá de ser muy cualificada) las empresas podrían replantearse su ubicación, y situarse cerca de los centros de decisión, en los países ricos. Habrá que ver si los países en desarrollo son capaces de retener esta actividad industrial con algún tipo de ventaja.

En la actualidad es posible determinar el grado de desarrollo de los países en función del grado de tecnología que aplican en su proceso productivo.

Las transformaciones del espacio geográfico conllevan cambios en la articulación y jerarquización del espacio; y como consecuencia en la estructura social de los países. Las tendencias son contradictorias, ya que las nuevas tecnologías permiten tanto la concentración como la desconcentración de las actividades socio-económicas, incluso no está claro si tienden a la centralización, a causa de que las nuevas tecnologías están en manos de unos pocos, o hacia la descentralización, a causa de que las nuevas tecnologías son más baratas y hacen la producción accesible a más personas. Estas son cuestiones de estudio para la Geografía en el futuro.

31
Mar

La Geografía y las nuevas tecnologías (y 4)

Publicado por Santiago el 31 de Marzo de 2008 a las 10:47 am

Commons Wikimedia: CibercaféHemos dejado claro que las nuevas tecnologías modifican el espacio geográfico y su impacto se puede abordar desde la Geografía, pero ¿en qué lugares debemos buscar estos impactos?

Cada sector económico se verá afectado por un tipo diferente de nueva tecnología, y su impacto será diferente, pero algunos serán comunes, como por ejemplo los que ponen los bienes en el mercado: mecanismos y centros de distribución, lugares de intercambio, estructura del mercado de consumo, etc.; y también será necesario analizar la estructura del mercado laboral y los recursos humanos.

El espacio productivo cambia con las nuevas tecnologías. No se trata sólo de estudiar los cambios que las novedades introducen en la producción industrial o agrícola, si no también en los servicios. Una de las ventajas que tenía toda empresa en localizarse cerca de otras era que se podían compartir gran parte de los servicios, son las economías de aglomeración, pero las nuevas tecnologías permiten acceder a ciertos tipos de servicios que no están presentes en el espacio físico de la localización empresarial. Así pues, estas ventajas se difuminan, y permiten la localización de empresas en territorios nuevos.

La nueva localización de una industria conlleva la reorganización de los circuitos de transporte de mercancías y trabajadores, para cubrir sus necesidades, apareciendo en el paisaje nuevos usos. Esto no sólo implica que se deban crear nuevas infraestructuras de transporte, si no también, que las ya existentes pierden, en gran medida, su función.

El avance de las nuevas tecnologías en el sector del transporte permite trasladar mayores volúmenes, más lejos, más rápido y a precios más baratos. El impacto ha sido tal que, en buena medida, el coste del transporte físico es irrelevante (cosa distinta son las ganancias de las empresas de transporte y las operaciones de carga, descarga y almacenaje). Un invento aparentemente tan inocente como el contenedor que permite que se apile en barcos, se monte en trenes o se remolque con camiones, a abaratado considerablemente el conjunto del transporte.

El que el transporte sea tan barato significa que la localización de una planta industrial no depende de la existencia de materia prima, ni de un mercado próximo. Los factores de localización decisivos son el precio de la mano de obra, la legislación fiscal y empresarial, y la cualificación de los trabajadores.

Todo esto ha permitido crear un circuito mundial de materias primas y productos semielaborados y bienes de consumo entre los países en vías de desarrollo y los ricos. Por esta razón los organismos de control de la economía mundial (OMC, FMI) centran sus esfuerzos en la anulación de las tasas de aduana.

Estamos hablando de los lugares de producción y consumo, pero también hay que analizar los espacios de decisión, el dónde se ubican los centros de decisión de las empresas, y cómo se comunican con sus lugares de producción.

El mercado de trabajo y los recursos humanos también se ven afectados por las nuevas tecnologías. No está resuelto el asunto de si las nuevas tecnologías provocan paro o no. La aparición de paro en determinadas regiones modifica la estructura de la población, y su relación con el espacio.

En principio las nuevas tecnologías requieren de menos fuerza de trabajo, por lo que para conseguir la misma producción se necesitan menos trabajadores, lo que implica un aumento del paro. Pero las nuevas tecnologías están creando nuevos trabajos, que absorben los excedentes, con lo que el paro disminuye. Esta disminución del paro permite que una mayor cantidad de personas tengan recursos para consumir, con lo que la producción debe de aumentar, y el incremento de la producción hace aumentar la demanda de mano de obra, aun considerando la producción con nuevas tecnologías.

En la actualidad el modelo del trabajador es el que se ocupa a tiempo completo (ocho horas o más) a la producción de una empresa, y el que no, está parado. Pero el aumento de la productividad hace que sea necesario menos tiempo para obtener lo que se requiere. ¿Es posible un modelo de trabajo en el que cada trabajador se ocupe de media jornada, duplicando el número de trabajadores activos con un coste similar para la empresa y unos ingresos suficientes para los trabajadores? Los modelos de reducción de la jornada laboral se están demandando en muchos países, aunque aún no han producido efectos apreciables. También se han planteado modelos de horarios compatibles con las obligaciones familiares.

Un problema asociado es cómo se emplea el tiempo libre que permite el uso de nuevas tecnologías. Se demandan nuevos servicios de ocio, y frecuentemente en el que el coste no sea demasiado elevado. El tiempo de ocio no es sólo tiempo de compras. La vivienda se convierte en un espacio central de convivencia mucho más decisivo que en los modelos clásicos; y con la vivienda el barrio y los lugares de ocio próximos. Se demandará una mayor calidad del espacio vivido cuanto más tiempo se pase en él, tanto si es privado como público. Los espacios lúdicos y educativos, desde lugares en los que hacer deporte a bibliotecas, tienen una importancia mayor.

También los espacios de consumo sienten el impacto de las nuevas tecnologías, gracias a la telecompra y la telepresencia. No sólo se trata de modificar los centros comerciales, implica tener modelos de distribución y almacenaje que permitan un servicio rápido y eficaz.

28
Mar

La Geografía y las nuevas tecnologías (3)

Publicado por Santiago el 28 de Marzo de 2008 a las 11:17 am

Commons Wikimedia: Satélite artificialLa informática es el segundo conjunto de nuevas tecnologías que más ha cambiado nuestras vidas, sobre todo en lo que al cambio de tareas en el trabajo, y especialmente en la cantidad y la velocidad del tratamiento de la información. Su impacto en el espacio es claro, ya que la informática se ha convertido en central en muchas tareas de servicios. Estos, y gracias a su capacidad de tratar la información, permite solucionar asuntos sin necesidad de desplazamiento. La ofimática asociada a la informática ha revolucionado los trámites burocráticos, especialmente los privados, pero también los públicos. Otro impacto de la informática sobre el espacio es la posibilidad de ofrece de controlar procesos automáticos y robóticos a distancia.

La informática tiene como derivada los sistemas expertos, capaces de controlar los flujos de manera adecuada en función de las circunstancias: tráfico, energía eléctrica, aguas, etc.

Sin necesidad de llegar a los sistemas expertos la informática es esencial para el desarrollo de la robótica y la automatización. Gracias a la microelectrónica y la informática las tareas que se pueden robotizar son infinitas, muchas más que las tradicionales con engranajes como el reloj, y con la ventaja de ser reprogramables, con lo que una misma máquina puede servir para diversas tareas. Además, estos robots pueden ser controlados por sistemas expertos y a distancia. Son, además, mucho más baratos. Gracias a estos sistemas robotizados y reprogramables una misma empresa es capaz de ofrecer servicios a una demanda local concreta, lo que permite su instalación en el espacio con poblaciones menores.

Las telecomunicaciones han influido en la transformación de la sociedad y el uso del espacio de manera radical. Se ha pasado de un modelo en el que los medios de comunicación informaban preferentemente de lo que ocurría en su ámbito de difusión a un modelo en el que la difusión es, realmente, planetaria, con el único límite del idioma. De esta manera, los medios de comunicación ya no tienen porqué mirar sólo al entorno en el que están instalados sino que pueden informar de aquello que le interesa a sus lectores que puede estar en ámbitos geográficos dispersos. La producción de la información se puede descentralizar, situándose allí donde se producen las noticias sin necesidad de ubicar la empresa cerca de ninguno de ellos.

Particularmente interesante es el impacto de la implantación sobre el espacio geográfico de los canales de transmisión de la información: cable y antenas de ondas. Estos elementos han aparecido en el paisaje rápidamente y lo han transformado. Las ondas, incluso, permiten el acceso a la información en cualquier punto del globo terrestre, e incluso fuera de él. Las comunicaciones por satélite han hecho surgir una red que orbita en torno al planeta garantizando las transmisiones.

Los satélites en torno a la Tierra no sólo se usan para trasmitir datos, también los generan. Son los satélites de teledetección, que dependiendo de la escala a la que actúen ofrecen informaciones nuevas y rápidas sobre las características del espacio geográfico en el que nos movemos. Muchos gobiernos se muestran reticentes ante el reciente acceso del público a estos datos.

Las nuevas tecnologías permiten no sólo la satisfacción y ofrecimiento de servicios a distancia, si no también, la telepresencia; es decir a través de vídeo y redes de ordenadores conectados se puede ver lo que pasa en un determinado lugar y ofrecer soluciones. La telepresencia es fundamental en la exploración de otros planetas, como Marte, ya que permite la manipulación de robots por control remoto y recoger muestras, analizarlas, hacer fotos, etc. Esta es una tecnología muy común en el ámbito sanitario, donde se la llegado a hacer operaciones a distancia. Sin llegar a tales extremos el diagnostico primario y el control de enfermos con movilidad reducida localizados en lugares lejanos se ha hecho posible, sin otro límite que la inversión de los poderes públicos en estos servicios. También el ámbito de la justicia se ha beneficiado de la telepresencia, garantizando los derechos procesales sin necesidad de trasladar a los presos, o garantizando el anonimato de determinados testigos. Así, la telepresencia permite ejecutar actos materiales en un punto del espacio desde otro que está alejado.

27
Mar

La Geografía y las nuevas tecnologías (2)

Publicado por Santiago el 27 de Marzo de 2008 a las 12:03 pm

Commons Wikimedia: LáserComo hemos visto, uno de los impactos más claros de las nuevas tecnologías sobre el espacio es su capacidad para aumentar la productividad, ya no sólo de la industria si no también de los servicios. El aumento de la productividad es decisivo para determinar la localización de una actividad en el espacio. No sólo se trata de que se necesite menos mano de obra, también se requiere menos materia prima y energía. Todo ello hace aumentar los beneficios, y por lo tanto la localización de la actividad depende más de la cercanía a los mercados que a los recursos.

Pero el uso de las nuevas tecnología requiere que existan en el espacio dos factores: personas cualificadas para usarlas e investigación que la desarrolle. Así, serán los países que más invierten en el desarrollo científico y técnico, por un lado, y los que tienen un sistema educativo más eficaz, por otro, los que con mayor ventaja se aprovecharán de la implantación de las nuevas tecnologías; y serán las nuevas tecnologías las que impulsen, en ese espacio, el interés por la investigación y la cualificación. Así, las nuevas tecnologías tendrán en el espacio unos efectos directos, otros derivados y otros indirectos que interaccionan hasta formar un conjunto coherente.

Las nuevas tecnologías, por el hecho de estar ahí, generan nuevos tipos de relaciones entre personas (laborales, asociativas, de ocio, culturales) y estos tipos de relaciones terminan por crear nuevos usos del espacio geográfico. Se hace necesario estudiar cómo los cambios en las estructuras sociales se implantan en el espacio.

Pero ¿quién dirige esta implantación, si es que la dirige alguien? Me refiero a cómo modifica la tecnología las relaciones de poder político y económico. ¿Es posible la implantación de nuevas tecnologías sin ellos?, ¿hasta qué punto pueden condicionar su desarrollo? Las nuevas tecnologías no sólo abren posibilidades a los usuarios, también dan instrumentos de control. Determinados países dictatoriales (China, Cuba, la mayoría de los islámicos) controlan el acceso de los ciudadanos a los contenidos globales, y también la actividad normal de sus ciudadanos, cosa esta que también se da en algunos países democráticos, con la escusa de luchar contra determinada delincuencia. Así, las nuevas tecnologías, especialmente las relacionadas con la información, reflejan los valores y los objetivos de la sociedad en la que se implantan. Más ampliamente, las nuevas tecnologías no se quedan en el ámbito de una élite cultivada, si no que se extienden por toda la sociedad reproduciendo y ampliando sus virtudes y defectos.

Para conocer el impacto de las nuevas tecnologías en el espacio se hará necesario estudiar ¿quién toma las decisiones?, ¿porqué se implanta en un lugar y no en otro?, ¿a qué intereses responde?, ¿cuáles son sus objetivos?, ¿cuál es el impacto que provocan?, etc. Aquí vamos a hacer un repaso sobre cuáles son las nuevas tecnologías que tiene un impacto espacial claro.

En primer lugar debemos mencionar a la microelectrónica, ya que no sólo está presente en las tecnologías de la información si no en la robótica y en prácticamente todos los procesos productivos actuales, y en muchos de los bienes de consumo final. La miniaturización no sólo tiene importancia porque aumenta la versatilidad de la máquina, también implica que se necesita menos energía y menos materia prima para realizar el mismo trabajo. No se debe de pensar únicamente en «chips», aquí también entran tecnologías como el láser y la fibra óptica.

El láser es una de las tecnologías que más aplicaciones han demostrado tener desde su invención en 1960. Tiene aplicaciones desde en medicina hasta en la industria, pasando por las telecomunicaciones, la energía, la informática, la construcción, las artes gráficas, el armamento, el ocio y las telecomunicaciones. Es un instrumento relativamente barato que permite la oferta de servicios especializados en muchos puntos del espacio geográfico, para servir a una cantidad de población menor de lo que hubieran requerido las tecnologías precedentes.

La biotecnología ha transformado radicalmente el espacio geográfico, sus efectos se han analizado ya en el artículo dedicado a la revolución verde.

Las nuevas tecnologías nos han proporcionado nuevos materiales, es decir recursos para la industria diferentes a los que ofrece la naturaleza; desde el plástico a los nanomateriales. Esto ha cambiado radicalmente la lógica de localización de las industrias que utilizan estos materiales. Implican una redefinición de la estructura de localización de los recursos sobre el planeta. Además, suelen ser materiales que necesitan menos factor tierra que los tradicionales, por lo que significa un alto ahorro de energía y un bajo índice de contaminación por «pérdida de peso». Todo ello conlleva una reducción del coste, y un aumento del valor añadido. Las teorías de localización industrial clásicas se ven modificadas por estos factores.

Las nuevas tecnologías aplicadas a la generación de energía, especialmente energía eléctrica, tiene gran impacto sobre el espacio. No sólo es que sean menos contaminantes, ya que todas ellas son energías renovables, si no que modifican los lugares en los que es posible obtener energía. Sería posible, incluso, llegar a un sistema de generación de energía descentralizado, o por lo menos multipolar, reduciendo los costes del transporte de energía.

La aplicación de las nuevas tecnologías al ámbito del transporte de mercancías y la comunicaciones es constante. Permite la mejora de los canales de comunicación, disminuir el tiempo y coordinar los distintos elementos para recudir costes, como los de almacenaje intermedio.

Las nuevas tecnologías han proporcionado a la ingeniería materiales nuevos, y formas de diseño más eficaces y seguras que permiten alardes hasta hace poco impensables en edificios, puentes, túneles, aeronáutica, barcos, trenes de alta velocidad, etc.

Las tecnologías relacionadas con la informática y la microelectrónica merecen un artículo aparte.

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