10
Abr

El transporte

Publicado por Santiago el 10 de Abril de 2008 a las 04:39 am

Commons Wikimedia: Metro de Buenos Aires (Argentina)Uno de los subsectores fundamentales del sector terciario es el de los transportes. Los transportes tienen dos dimensiones fundamentales, el transporte de pasajeros y el de mercancías, y muchas formas de realizarse, cada una con su impacto sobre el espacio.

A la hora de analizar los transportes debemos de tener en cuenta tres factores: los vehículos, las infraestructuras y las operaciones, que incluyen la carga, la descarga y el almacenaje.

Los vehículos son los aparatos que transportan tanto la mercancía como las personas. Son máquinas especializadas en el tipo de vía y la naturaleza de la carga. Así, tendremos desde automóviles privados, que transportan personas por las carreteras, a los grandes barcos de mercancías que surcan los mares, pasando por camiones, trenes, aviones, cintas transportadoras, tuberías, ondas, etc.

Existen empresas que tienen flotas de vehículos y que se dedican al transporte bien de pasajeros bien de mercancías. En el transporte podemos distinguir entre el transporte público y el privado; expresiones que alcanzan todo su significado en el transporte de pasajeros. Llamamos transporte público a aquel en que el propietario del vehículo no es el pasajero. Así, son transporte público desde los taxis hasta los aviones, aunque lo normal es que nos refiramos a trenes y autobuses, en los que el usuario paga un pasaje por realizar un trayecto determinado. Trenes y autobuses tienen rutas con paradas fijas y un horario concreto, al que el pasajero debe ajustarse. No obstante, los autobuses, como los taxis, se pueden alquilar para hacer viajes discrecionales. El transporte privado, por el contrario, es el que el pasajero es el propietario del vehículo, y por lo tanto puede usarlo según su voluntad.

En las sociedades actuales es predominante el transporte privado, sobre el público. Las ventajas del transporte privado es que este se realiza en el momento y en el trayecto que el usuario desea, pero esa discrecionalidad genera altos índices de contaminación; principalmente del aire, por las emisiones de los tubos de escape, y del espacio, provocando atascos que reducen la movilidad. El transporte público, por el contrario, al mover mayor cantidad de personas (y de mercancías) reduce el consumo de energía, y por lo tanto de contaminación del aire, y también hace necesarios menos vehículos en las redes, con lo que es evita la congestión, pero salvo los taxis, no están disponibles en todo momento, y sobre todo no están disponibles en el momento en que los necesitamos. A pesar de todo, existe un exceso de uso del transporte privado en momentos en los que sí están disponibles los medios públicos, como es el caso del desplazamiento hacia los centros de trabajo.

Las infraestructuras de transporte son muy variadas, y dedicaremos una serie de artículos a las más importantes de ellas, así como al tipo de vehículo especializado que requieren. Las infraestructuras se organizan en redes. Las redes de transporte son muy complejas. Básicamente disponen de tres partes: los lugares de acometida, que es donde los pasajeros y las mercancías acceden a los vehículos de circulan por la red (como una estación de metro), los canales de flujos, que es el lugar físico por donde se desplaza el vehículo (vías ferroviarias, carreteras, etc.) y que pueden estar jerarquizados en función del tráfico que deben de soportar, y los nodos, que son los lugares de cruce entre canales de flujos con trayectorias diferentes, y también los lugares de intercambio entre diversas redes.

El diseño de redes de transporte tiene dos vertientes diferentes, una de ingeniería, en la que se trata de la construcción física de la red: puentes, viaductos, asfaltado, peraltes, etc., y otra más geográfica en la que se decide qué lugares debe de conectar, con qué capacidad, diseño de accesos, etc.

Entre las infraestructuras también están aquellas que permiten las operaciones necesarias para el buen funcionamiento de la red. Son los sistemas de control del tráfico: señales de tráfico, semáforos, centros de control de trenes o tráfico aéreo, etc. Además, en los lugares de acometida han de facilitarse espacios para la carga y descarga, tanto de mercancías como de personas, el almacenaje o la espera, el estacionamiento de vehículos, la contratación de servicios, etc. Son instalaciones de grandes dimensiones y que se ubican en lugares centrales dentro de las ciudades. Los transportes de pasajeros tienen una tasa de centralidad muy grande. En el caso del transporte privado la infraestructura necesaria, especialmente para estacionar el vehículo, se dispersa por toda la ciudad. La tasa de centralidad de las infraestructuras para el transporte de mercancías es menor. Aquí podemos distinguir el transporte pesado, de grandes cantidades de mercancía, que suele ubicarse en el extrarradio, y el transporte ligero que va desde el correo postal (con una gran centralidad) hasta la distribución de la mercancía de los comercios urbanos.

La construcción de todas estas infraestructuras implica una definición de los usos del suelo, y de las funciones del espacio geográfico que no sólo afectan a los lugares en los que se implanta, si no que extiende su influencia a las zonas cercanas, ya que ubicarse cerca de los lugres de acometida llega a ser un ahorro para empresas y personas, por lo que el suelo cercano a ellas aumenta de valor.

El transporte es tan central en el mundo actual que todos dependemos de él para llevar una vida digna.

9
Abr

Gestión responsable de la basura

Publicado por Santiago el 9 de Abril de 2008 a las 03:02 pm

Commons Wikimedia: Recogida selectiva de basura en origenLa gestión responsable de la basura significa implicar a las personas individuales en un problema del que somos parte todos. Todos desechamos a diario ingentes objetos que se convierten en basura, y sólo cuando los individuos hagan esfuerzos positivos para evitarlo cambiará la consideración social que quien no los hace. Los que realizan esfuerzos por mantener limpio el planeta no tolerarán que una minoría sean grandes derrochadores.

Lo básico de la gestión responsable de la basura es el consabido lema de «reducir, reutilizar y reciclar». El objetivo final es que la basura no exista, o se reduzca al mínimo imprescindible.

Reducir implica disminuir la cantidad de objetos desechados, procurando que tengan una vida más larga. Además, ha de haber una demanda a la industria para que no sirva sus productos con elementos superfluos, como diversos embalajes, etc., y que estos sean susceptibles de ser reciclados.

Reutilizar implica tratar de que los objetos tengan más de un uso, especialmente cuando el uso principal ha terminado.

Reciclar implica devolver al sistema productivo aquellos objetos que sirvan, tras un proceso de semielaboración, como materia prima para la industria.

El reciclaje es la parte del proceso que más avanzada está, y frecuentemente tapa las otras dos. Esto se debe a que el reciclaje, fuera de la fabricación del compost casero, no se posible sin la concurrencia de la autoridades, ya que el proceso comienza con la recogida selectiva de las basuras.

En la actualidad la recogida selectiva de basura se hace en cuatro grandes grupos: papel, vidrio, envases y pilas. Además existen los puntos limpios, que son centros de recogida selectiva que se ocupan de objetos especializados, como electrodomésticos, muebles, aceites, tubos fluorescentes, radiografías, etc.; y los centros de desguace vehículos.

Cada día son más comunes los centros de tratamiento de residuos sólidos urbanos, donde se separa la basura selectivamente, para aumentar la tasa de reciclaje. La basura se trata para que su impacto en el medio sea mínimo.

El problema de la recogida selectiva de residuos es complejo. Todo el sistema funciona, en teoría, muy bien cuando la clasificación es eficiente y masiva, pero esto no siempre es posible. Que los residuos contenidos en un depósito especializado sean sólo del tipo que les corresponde depende del civismo y la cultura de la sociedad. No siempre es fácil saber qué residuos corresponden a qué contenedor, y no siempre es posible evitar que, por despiste, se arrojen residuos de una clase en el contenedor de otra. Esto obliga a reclasificar las basuras recogidas, de nuevo, en la planta de procesamiento.

La correcta clasificación empieza por tener diversos recipientes en casa, donde separar las basuras cotidianas, las que irán a los contenedores especializados.

El contenedor verde es el de basuras heterogéneas, y aquí deben ir, principalmente, los residuos orgánicos.

El contenedor con forma de iglú es el destinado a recoger el vidrio. Puede haber un contenedor para el vidrio blanco y otro para el de color. La recogida de vidrio es la más eficaz.

El contenedor de color azul es para el papel, los cartones y la celulosa en general, pero aquí no deben de ir los papeles que tengan restos orgánicos, como las servilletas de papel o los pañales usados, estos deben de ir al contenedor verde.

El contenedor amarillo es el de los envases. Aquí deben de ir los objetos metálicos y plásticos, y en general todos los derivados del petróleo como el poliespan, los tetrapack, etc.

Las pilas se recogen bien en pequeños contenedores callejeros, bien en las propias tiendas donde se venden. Todas las pilas son peligrosas, debido a los ácidos que contienen, pero especialmente nocivas son las pilas de botón.

También existen contenedores que son menos habituales en nuestras ciudades: ropa, aceite de cocina, etc. De no existir estos contenedores estas basuras deberían llevarse al punto limpio.

Una recogida selectiva muy especializada es la de los medicamentos, que debe de hacerse en puntos concretos, generalmente sitos en las propias farmacias. Aquí deben depositarse todas las medicinas sobrantes y caducadas, y también todos los envases que las han contenido, ya que quedan en ellos restos del medicamento. Los medicamentos son residuos peligrosos que necesitan de tratamientos especiales y cuidadosos.

8
Abr

El problema de la basura

Publicado por Santiago el 8 de Abril de 2008 a las 09:49 am

Commons Wikimedia: Centro de tratamiento de basurasUno de los problemas más urgentes de las sociedades actuales es la gestión de las basuras domésticas, urbanas y sanitarias. Es el problemas más difícil de solucionar de los poderes municipales, y requiere un estudio geográfico de tallado.

Para empezar debemos determinar qué es la basura. En realidad todo lo que deseamos eliminar de nuestro entorno inmediato es basura. Esto incluye restos orgánicos e inorgánicos de muy diversa procedencia; pero siempre con el ser humano como generador de ella. Son los seres humanos los que no encuentran utilidad satisfactoria a un producto, y desean deshacerse de él.

La cantidad de basura que una persona genera se ha incrementado con el desarrollo de la sociedad consumista. En modelos de sociedad en los que los objetos de consumo son pocos las basuras también lo son, y lo que es más, el porcentaje de objeto consumido con respecto al desechado también se menor, es decir, no sólo se consume menos si no que se aprovecha mejor. Esta es una de las claves para solucionar el problema de las basuras, aumentar el porcentaje de objeto de consumo útil. La basura es el último estadio del ciclo de los bienes de consumo, que comienza con la extracción de la materia prima, continúan con el proceso industrial y su uso como objeto de utilidad.

Esto nos demuestra que las basuras, si bien afecta a todo el mundo, es en los países ricos donde su gestión se convierte en problema debido a la gran cantidad y a su heterogeniedad.

Una vez que tenemos la basura debemos saber qué hacer con ella. La basura no sólo da mala imagen, también es foco de infecciones, un problema de salud pública que hay que eliminar, y un agente contaminante del medio de primer orden.

Podemos clasificar la basura en tres tipos:

    * Los residuos orgánicos de origen biológico.
    * Los residuos inorgánicos tanto de origen natural como industrial.
    * Los residuos peligrosos, que por su naturaleza implican un peligro contaminante o sanitario mayor, como los radiactivos, residuos medico-sanitarios y sustancias inflamables, corrosivas, reactivas, tóxicas, infecciosas o mutagénicas.

No se incluyen aquí los desechos propios del metabolismo humano: orines y excrementos, que tienen su tratamiento a través de las aguas grises y la red de alcantarillado.

El problema de las basuras no proviene sólo de su composición, de qué es lo que se tira, si no también de su concentración, es decir de la acumulación en puntos concretos que impide que sean eficaces los mecanismos que la naturaleza tiene para su integración y reciclaje.

Un problema acuciante para la gestión de las basuras es qué hacer con ellas, dónde acumularlas, y cómo transportarlas desde los hogares hasta su destino final. La acumulación de residuos en un basurero genera lixiviados contaminantes, es decir, concentraciones de líquidos y aguas que circulan por el interior del basurero y terminan en los acuíferos y los ríos. Esta es la causa por la que no todos los sitios más o menos despoblados son aptos para instalar un basurero. El vaso del depósito debe de tener una capa impermeable, generalmente arcillosa, situada en una depresión que garantice que los líquidos contaminantes quedan atrapados en el basurero. La contaminación degrada el entorno, a causa de los olores, la aparición masiva de fauna asociada a los desechos y la incidencia en la vegetación del entorno.

Los basureros tienen una vida limitada, ya que cuando están llenos no es posible seguir utilizándolos sin que se generen procesos de descontrol. Es habitual, entonces, sellarlos, cubriéndolos con grandes capas de arcilla que garantizan que no habrá derrames, y plantando encima especies vegetales especializadas en fijar los elementos contaminantes. Frecuentemente también se diseminan bacterias que procesan los elementos más peligrosos. Todo es genera metano, para el cual hay que dejar tubos de salida, puesto que de lo contrario explotaría. En cantidades suficientes el metano se puede comercializar.

Otra posible solución es la incineración de los residuos. Con ello se consigue la reducción del volumen, y facilita su gestión. Pero la incineración tiene otros problemas. Para empezar las basuras heterogéneas, al quemar, generan dioxinas, muy perjudiciales para la salud, y demostradamente cancerígenas. Además, la fusión de elementos heterogéneos puede provocar la aparición de sustancias nuevas e incontrolables.

Estos dos son los principales destinos finales de la basura, pero también podemos abordar una gestión responsable de la basura.

7
Abr

Sector terciario

Publicado por Santiago el 7 de Abril de 2008 a las 05:01 am

Commons Wikimedia: SupermercadoEl sector terciario o de servicios es la parte de la economía que más aporta al PIB de, prácticamente, todos los países del mundo, y el que más población laboral ocupa. Es, también, el más heterogéneo, puesto que los servicios que se pueden prestar son innumerables.

El sector terciario es el que se dedica a prestar servicios a personas y a las empresas, para que puedan dedicar su tiempo a su labor central, sin necesidad de ocuparse de realizar las tareas necesarias para la vida en una sociedad desarrollada.

Los primeros economista no consideraban los servicios como un sector económico, puesto que, al contrario que la agricultura y la industria, no producía bienes materiales que intercambiar. No veían cómo, sin producir bienes, se podía aportar algo al desarrollo económico de una sociedad. Pero el bien fundamental que produce el sector servicios es tiempo, ese liberar a las personas y las empresas de realizar tareas, que son vitales para sobrevivir, pero cuya satisfacción implica emplear un tiempo que no se emplea en la producción. Por ejemplo, el tendero pone al alcance de la mano los alimentos, que de otra forma sólo podríamos obtener recorriendo medio país, y andar medio país para conseguir los alimentos no nos permitiría dedicarnos a otras cosas.

La cantidad y calidad de servicios que se pueden ofrecer ha aumentado con el desarrollo de las sociedades capitalistas, especialmente con las que han apostado por el desarrollo de la sociedad del bienestar. Durante la Edad Media y la Edad Moderna los servicios eran muy escasos: comerciantes de ferias, la Administración del Estado, finanzas, mesones y tabernas, servicios religiosos, maestros, servicios personales en los hogares aristocráticos y poco más.

Con la revolución industrial, desde sus comienzos, se hace necesario un aumento de los servicios. La población se concentra en ciudades, trabaja en las fábricas muchas horas y ya no accede a los productos rurales. Se hace necesaria la aparición de tiendas permanentes en las ciudades, y un sistema de transporte estable de las mercancías. La burguesías accede a los servicios personales, antes reservados a la aristocracia. Pero además, surgen servicios para las empresas que impulsan la industrialización: bancos, bolsas financieras, seguros, mantenimiento de maquinaria y un sistema complejo y seguro de transporte que garantice que se ponen al alcance de los consumidores sus productos.

De otro lado la Administración del Estado se vuelve mucho más compleja. Los ministerios forman una estructura administrativa que se despliega por todo el territorio. Aparece una compleja administración de justicia. Además, para que todo el sistema funcione se hace necesario que la población tenga una instrucción mínima y una salud suficiente. Surgen, así, los sistemas educativos y de salud universales.

Los servicios posibles se han incrementado en la medida en que cada vez son más las tareas necesarias para vivir en sociedades complejas. Es después de la segunda guerra mundial cuando el aporte del sector al PIB supera a la industria, e incluso a la industria y la agricultura juntas.

El sector servicios es en el que se invierten los beneficios que genera la industria y la agricultura y que no es posible invertir en la propia industria por que descendería la productividad. Su flexibilidad es tal que es capaz de absorber los beneficios que genera el propio sector, creando servicios nuevos.

A pesar de que el sector servicios es dominante en todo el mundo, incluso en la mayoría de los países pobres, no en todos ellos tiene una estructura similar. En los países ricos los servicios son muy especializados, de calidad, estables, y muy diversificados. En los países pobres los servicios se parecen más a los presentes en los primeros tiempos de la revolución industrial: servicios personales del hogar, inestabilidad laboral, frecuentemente como trabajo sumergido, de baja calidad y poco diversificado.

Los subsectores fundamentales son:

    * Administración del Estado
    * Financieros: Seguros, Bancos, Bolsa, asesoramiento financiero, etc.
    * Comercio: al por mayor, al por menor, comercio internacional, etc.
    * Transporte
    * Turismo
    * Ocio: Restaurantes, música, radio, televisión y cine
    * Educación y deporte
    * Asesoramiento jurídico y legal
    * Informática y tecnología
    * Cuidados personales y de salud.
    * Comunicaciones (prensa, radio e Internet)
    * Cuidados del hogar.
4
Abr

El teletrabajo y su impacto en el espacio geográfico

Publicado por Santiago el 4 de Abril de 2008 a las 10:48 am

Commons Wikimedia: Ante un ordenadorHemos visto en otros artículos el impacto que en el espacio geográfico tiene la difusión de las nuevas tecnologías; para terminar estas reflexiones abordaremos no una nueva tecnologías si no el cambio que muchas de ellas combinadas permiten en las relaciones laborales y sociales, y sus consecuencias geográficas, más concretamente el teletrabajo.

El teletrabajo, posible gracias a la informática, Internet y la telepresencia, permite realizar las tareas laborales de ciertas profesiones desde el domicilio, o cualquier otro punto con conexión a la red. Cuando hablamos de teletrabajo no nos referimos a la prestación de servicios a distancia, es decir el trabajo de un autónomo que realiza un servicio y se lo envía al interesado por medios telemáticos, si no al trabajo de un asalariado dentro de una empresa; es decir tendremos de un lado la empresa, la organización empresarial y la relación laboral del asalariado, y de otro, lo nuevo, la realización de las tareas que le corresponden al asalariado fuera del centro de trabajo. Es una estructura diferente al trabajo en el domicilio clásico, donde se hacían mercancías; aquí se trabaja con información y conectado directamente a la empresa.

La red es condición esencial para la existencia del teletrabajo. No sólo nos referimos a la red de Internet, que da acceso en cualquier punto, si no también a la existencia de una red interna de la empresa, con un servidor central al que se puedan conectar todos los terminales. Además, dentro de esta intranet se debe permitir un diálogo entre terminales con el fin de que varios trabajadores que estén operando sobe un mismo proyecto no se superpongan o se anulen. Debe existir, así, un centro coordinador donde alojar los ordenadores y a los que lleguen redes de acometida de información con suficiente capacidad para todos.

Una empresa que tenga la mayoría de sus trabajadores en teletrabajo se puede ahorrar muchos costes, sobre todo en cuanto a la ocupación física del espacio se refiere. La productividad del metro cuadrado aumenta espectacularmente, y puede acceder a lugares centrales de la ciudad, donde conseguir publicidad de posición, sin alquilar grandes superficies.

Uno de los cambios más evidentes que se producen con el teletrabajo es la relocalización del lugar de producción. Esto implica que no son necesarios los desplazamientos. Se descongestiona el tráfico y se reduce la necesidad de energía, y por lo tanto de contaminación. El trabajador puede decidir ubicarse en entornos más amables que los de las ciudades, incluso rurales. El consumo de sus necesidades básicas se localiza más cerca de su lugar de residencia, y dispone de más tiempo de ocio, demandando servicios nuevos, al no emplear tiempo en los desplazamientos. No obstante, puede conservarse cierta capacidad presencial en la empresa para resolver determinados asuntos, aunque no es necesario.

Es claro que el teletrabajo permite una reruralización de las sociedades desarrolladas, y esto implica que los pueblos se doten de una infraestructura nueva para atender a la gente que vive en el campo pero no vive de él. Se conseguiría así, la terciarización del mundo rural. Se crean, de esta manera, modelos de convivencia similares a los urbanos, pero con contingentes de población mucho más pequeños.

Esto nuevos habitantes habrán de ser más activos en lo que se refiere a las condiciones sociales y naturales de su entorno, por lo que el control social de lo que se hace en las regiones más despobladas aumentará, precisamente al dejar de estar tan despobladas. Zonas rurales ligeramente más pobladas necesitarán de una redefinición de la política de ubicación de servicios públicos (espacios educativos, de ocio, sanitarios, etc.) y privados, lo que redundará en un aumento de sus puntos de acceso y una mayor descongestión de los sistemas. Esta reubicación de los servicios implica, también, una relocalización de los trabajadores que los atienden, aumentado los efectos.

El teletrabajo es técnicamente posible para todos aquellos cuyas tareas dependan de la gestión de la información. Es una realidad en los proyectos colaborativos de Internet del tipo Wiki-Wiki, el software libre, blogs y redes sociales, creados, gestionados y desarrollados íntegramente por medios telemáticos de ámbito mundial. En las universidades está plenamente implantada la posibilidad de seguir los estudios de manera semipresencial y a distancia, cuando antes de la revolución de Internet la enseñanza a distancia estaba reservada a ciertos centros especializados.

Los beneficios son claros, y sus consecuencias sobre el espacio geográfico también, aunque pueden ser impredecibles. Si el teletrabajo no está más extendido se debe a la inercia de las relaciones laborales clásicas. El cambio de política de la empresa ha de ser previo a la transformación del espacio para que las nuevas relaciones laborales sean coherentes.

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog

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