Buscar en La Guía 2000

Encuentra la información que necesitas, introduce el tema:
29
Dic

Distribución de las biocenosis y ecosistemas

Publicado por Santiago el 29 de Diciembre de 2006

La Tierra vivaEn el conjunto de la Tierra se encuentran diversas biocenosis y ecosistemas, más o menos independientes, que presentan características diferenciadas, de manera que podemos estudiarlas de manera individualizada.

Muchas son las clasificaciones existentes de las biocenosis terrestres, pero conviene usar una que nos permita relacionar biocenosis y clima, y que por lo tanto nos dé una idea de cuál es el ecosistema de referencia. A esta idea responde la clasificación de Alain Lacoste y Robert Salanon.

    1.- Biocenosis polares y subpolares. Se encuentran en las regiones frías de la Tierra, las latitudes altas donde llega poca energía del sol, y las diferencias de horas de sol diarias entre estaciones es muy grande. En el hielo polar se considera que no hay biocenosis. Dos son las biocenosis aquí:

      1a.- La tundra
      1b.- La taiga

    2.- Biocenosis templadas. Se encuentran en las latitudes de los climas templados propiamente dichos, con cuatro estaciones bien marcadas y mucha estabilidad climática. Existen dos biocenosis típicas:

      2a.- El bosque caducifolio
      2b.- El bosque mixto de planifolias y coníferas

    3.- Biocenosis templadas cálidas. Se encuentran una zona de clima templado, aunque en la zona de transición con los climas tropicales. Tienen cuatro estaciones, aunque no tan marcadas, y el clima puede presentar irregularidades muy grandes, con largos períodos de sequía. Dos son las biocenosis fundamentales:

      3a.- El bosque mediterráneo
      3b.- El bosque subtropical húmedo

    4.- Biocenosis continentales. Se encuentran en el interior de los grandes continentes, con un clima seco, frío y con gran amplitud térmica anual. Estas características sólo se identifican con una biocenosis:

      4a.- La estepa

    5.- Biocenosis áridas. Se encuentran en las regiones con menos precipitaciones y más cálidas del planeta. El clima presenta numerosos factores limitantes para el desarrollo de la vida. Sólo se diferencia una biocenosis:

      5a.- El desierto

    6.- Biocenosis tropicales. Se encuentran en la región intertropical, y su clima se caracteriza por tener dos estaciones muy bien definidas, una seca y otra húmeda. Las temperaturas son altas y con muy poca amplitud térmica anual. En estas condiciones se desarrollan tres grandes biocenosis:

      6a.- La estepa con espinosos
      6b.- El matorral espinoso tropical
      6c.- El bosque tropical seco y el bosque monzónico

    7.- Ecuatoriales. Se encuentran en torno al ecuador, con unos 15º de latitud norte o sur, aunque los grandes ríos y las costas pueden extender su área de influencia. Es un clima cálido, estable y lluvioso durante todo el año, sin estaciones. Aquí se distinguen tres tipos de biocenosis:

      7a.- El bosque ecuatorial
      7b.- El manglar
      7c.- La sabana

Otras clasificaciones atienden más a la escala de estudio y así diferencian:

    1.- Imperio biogeográfico
    2.- Reino biogeográfico
    4.- Región biogeográfica
    5.- Provincia biogeográfica
    6.- Sector biogeográfico
    7.- Distrito biogeográfico
    8.- Comarca biogeográfica
    9.- Elemento de paisaje
    10.- Tesela

La Tesela es la unidad biogeográfica menor, que se puede definir, aunque dependiendo de su tamaño se puede hablar de Microteselas.

28
Dic

Transformaciones del medio natural por el hombre

Publicado por Santiago el 28 de Diciembre de 2006

Paisaje cultivadoEl éxito biológico de nuestra especie se debe, entre otras cosas, a que ha sido capaz de usar de la naturaleza para obtener alimento, vivienda, vestido, etc. De todo lo que hay en la naturaleza hemos utilizado tan sólo un poco. Para que las especies que nos son útiles tengan ventaja sobre las que no lo son hemos tenido que modificar el medio, a veces de manera radical.

Las primeras intervenciones decisivas en el medio natural se producen en el Neolítico, con la invención de la agricultura y la ganadería. El cultivo de determinadas especies en lugares concretos implica que se deben suprimir del área de cultivo todo lo que no sea el trigo o el arroz que nos interesa. Así, especies que eran parte del cortejo de la especie dominante se convierten en mucho más abundantes, y logran crear un paisaje: el paisaje agrario.

Dos son las técnicas utilizadas en el Neolítico para lograr esto: el fuego y la roza; y con instrumentos como el arado y la azada. Esta técnica consumía rápidamente la capacidad del suelo para producir, por lo que había que dejarlo descansar de vez en cuando. El barbecho es el período en el que una tierra de labor se deja sin cultivar para que la tierra recupere su feracidad. Estas tierras podían servir para el pasto de ganado. Todo ello implica una organización social muy elaborada, que logra mantener los usos del suelo.

En este sistema, el bosque es tan fundamental como las tierras de labor. De él se extrae madera y frutos que, por su abundancia, no se cultivan. El uso del bosque precisa de un proceso de aclaramiento, en el que se suprimen las especies menos útiles y se introducen otras que proporcionaban más recursos. A lo largo de los siglos, la sociedad y la naturaleza van alzando un cierto equilibrio en el que la especie humana cuida de la naturaleza para que le dé sus frutos. El ejemplo más elaborado y equilibrado es la dehesa mediterránea, un sistema de explotación de la naturaleza en el que el hombre obtiene de ella todo lo que necesita y la naturaleza puede desarrollarse con todo su potencial.

No siempre en la naturaleza circundante se encuentran las especies apreciadas por la sociedad para su alimento. Se hace necesaria la introducción de nuevas especies, de unas biocenosis en otras. Así, la extensión del trigo en el Mediterráneo, el arroz en Asia o el mijo en África, responde a esta necesidad. En tiempos de los romanos se difunde por todo su imperio el castaño y la vid. Pero en todos estos casos la biocenosis básica era la misma. Esto cambia tras el descubrimiento de América. El traspaso de especies entre los dos lados del Atlántico es intesísimo, y son especies pertenecientes a biocenosis totalmente diferentes, tanto que necesitan de un proceso de aclimatación. Especies como el trigo, la vid, el café, la caña de azúcar, etc., pasan de Europa a América y el tomate, la patata, el maíz, etc., hacen el viaje contrario. De esta manera aumenta la variedad de recursos, pero a costa de introducir especies de unas biocenosis en otras.

Estos ejemplos muestran cómo se pueden introducir especies de manera controlada y con un impacto mínimo en la biocenosis de acogida, pero la introducción incontrolada de especies suele provocar problemas graves. Un caso característico es el de los conejos en Australia, que al encontrarse en un ambiente en el que podían prosperar bien, y sin predadores, se convirtieron en una plaga.

En el siglo XIX el sistema entra en crisis. El crecimiento de la población demanda unos recursos que la naturaleza ya ofrece al límite. Sólo el desarrollo de la revolución industrial permitiría aumentar la productividad de la tierra. Este proceso se dispara, una vez más, en la década de 1950 con la conocida como revolución verde, un proceso de intervención en la naturaleza de manera intensiva que llega hasta nuestros días.

La explotación de recursos naturales es necesaria para la supervicencia, ya no de nuestra especie, sino para el mantenimiento de nuestra sociedad, pero ha de hacerse de una manera equilibrada para no agotar los recursos. Se hace necesario un desarrollo sostenible.

27
Dic

La cadena trófica

Publicado por Santiago el 27 de Diciembre de 2006

León comiendoEn toda biocenosis se establecen diversos tipos de relaciones entre las especies que marcan la interdependencia de unas con otras. Básicamente tendremos relaciones de competencia: por el espacio, el alimento, la luz, o el agua; y de dependencia: comensalismo, simbiosis, parasitismo y predación.

Dentro de estas relaciones, la de la cadena trófica, o cadena alimentaria, es la más significativa. La cadena trófica se compone de tres tipos de especies:

1.- Especies productoras, que son las que utilizan la energía solar y las reacciones químicas minerales para transformar la materia inorgánica en orgánica.
2.- Especies consumidoras, que son las que se alimentan de otros seres vivos. Entre las especies consumidoras distinguimos tres órdenes:

    2a.- Especies consumidoras de primer orden; las que comen sólo vegetales (herbívoros)
    2b.- Especies consumidoras de segundo orden; los carnívoros que se alimentan de herbívoros; y
    2c.- Especies consumidoras de tercer orden, los carnívoros que también se alimentan otros carnívoros.

3.- Especies descomponedoras. Entre ellas se incluyen los grandes animales que se alimentan de carroña; y microosganismos descomponedores, que convierten la materia orgánica en materia inorgánica. Estos son los que cierran el ciclo, puesto que lo utilizan las especies productoras para formar, de nuevo, materia orgánica.

Cadena trófica

Las especies que hay en cada nivel trófico no es uniforme. Se forma así, la llamada pirámide trófica. En la base de la pirámide, con mayor cantidad de especies y más individuos de cada una de ellas, están los productores. A continuación se encuentran las especies consumidoras de primer orden, luego las de segundo orden, a continuación las de tercer orden y por último las especies descomponedoras de gran tamaño. Cada uno de estos niveles contiene menos especies y menos individuos de cada especie a medida que ascendemos en la pirámide. Los microorganismos descomponedores vuelven a ser muy abundantes.

Estas relaciones dentro de la biocenosis son muy delicadas. Cada eslabón de la cadena es necesario para que se mantenga el equilibrio. La falta de uno de los eslabones puede tener una de estas dos consecuencias:

1.- Que la biocenosis termine desapareciendo porque no se garantizan las trasferencias necesarias para el mantenimiento de las especies.
2.- Que una especie foránea o competidora ocupe el nicho dejado por la especie desaparecida, transformando, de manera más o menos importante, el conjunto de la biocenosis.

Hay que tener en cuenta que no es necesario que desaparezca toda una especie para que deje de hacer su labor, basta con que su presencia sea insuficiente para garantizar las transferencias necesarias. No obstante, debemos considerar que las biocenosis no son inmutables, sino que evolucionan en función de las condiciones ambientales, para conformar un ecosistema.

26
Dic

Qué es la biocenosis

Publicado por Santiago el 26 de Diciembre de 2006

Bosque de Los Tilos, La Palma (Canarias)Se llama biocenosis al conjunto de animales, vegetales, y microorganismos que viven en una determinada área, y a las relaciones que se establecen entre ellos: dependencia, alimentación o desarrollo. Cada biocenosis tiene un carácter peculiar que distingue a las grandes biocenosis terrestres, capaces de identificar un paisaje.

Para que se cumplan todas las transferencias necesarias en cada biocenosis han de estar representados todos los reinos de la naturaleza: Vegetal, Animal, Fungi (hongos), Protistas
(algas) y Móneras (bacterias).

En cada biocenosis existe una especie vegetal que destaca sobre las demás por su presencia y abundancia. Esta especie se llama especie dominante y es la que «ampara» el desarrollo de las demás: su cortejo. En general, desde el punto de vista de la biogeografía, la especie dominante es una planta de gran tamaño, capaz de crear paisaje. Por otro lado, son las plantas, al ser especies vivas e inmóviles, las que definen las principales relaciones entre especies; y las que permiten el desarrollo de una fauna concreta.

En mayor o menor medida las especies que se desarrollan en el cortejo de la especie dominante dependen, para su desarrollo, de su presencia, pero, de otro lado, las especies del cortejo realimentan a la especie dominante, alcanzando así un equilibrio. Este equilibrio se puede romper por ambos lados: la desaparición de la especie dominante conlleva la de su cortejo, y la desaparición de buena parte del cortejo termina por hacer desaparecer a la especie dominante. Los equilibrios entre especies son muy precarios. Cuanta mayor sea la variedad del cortejo más sana se encuentra la biocenosis; y más posibilidades tiene de permanecer; hasta el punto de que pueden mantenerse cuando han desaparecido las condiciones climáticas que la generaron. Cuando la especie dominante desaparece, una de las que forman su cortejo tiende a imponerse sobre las demás, tratando de ocupar el puesto de especie dominante. Se dificulta, así, el restablecimiento rápido del equilibrio.

Dentro de cada biocenosis, y en función de la presencia más o menos abundante de las especies, se dan diferentes grados de sociabilidad. Esta es la estructura horizontal de la biocenosis. Según el grado de sociabilidad tendremos:

1.- Poblamiento puro, cuando se forma un bosque compacto con una sola especie.
2.- Colonias, cuando el bosque se disemina por el país dejando áreas sin cubrir.
3.- Matojos, cuando varios individuos de la especie se concentran en determinados puntos sin aparente relación entre sí.
4.- Individuos, cuando estos se encuentran solos y aislados diseminados por el país.

Además de la estructura horizontal, también se puede observar una estructura vertical: la estratificación. En la estratificación distinguimos diferentes pisos:

1.- Arborescente, (superior e inferior).
2.- Arbustivo.
3.- Subarbustivo.
4.- Herbáceo.
5.- Criptogámico.
6.- Subterráneo, donde se incluyen las raíces.

En una biocenosis sana existen individuos de la especie dominante en todos los pisos. Su vitalidad depende de la variedad, de la biodiversidad propia de cada una de las grandes biocenosis terrestres.

22
Dic

Influencia del clima en la biocenosis

Publicado por Santiago el 22 de Diciembre de 2006

Sabina de El Hierro (Canarias)Las especies naturales dependen, para su desarrollo, del clima. Las características específicas del clima se convierten, con frecuencia, en factores decisivos y limitantes para la distribución de la mayor parte de los seres vivos. Pero el clima, el clima zonal, interactúa con los seres vivos de manera muy específica, que marca una diferencia con las condiciones generales.

Uno de los factores climáticos que más indice en la distribución de especies es la cantidad de radiación solar por unidad de superficie que recibe una determinada región. Como la Tierra es una esfera cuanto mayor sea la latitud, menor es la radiación solar, o dicho de otro modo, la cantidad de rayos de los que caen deben de calentar una superficie mayor. Así, a mayor latitud menor es la temperatura general. Las especies de latitudes más altas deben de soportar temperaturas muy frías, incluso por debajo del punto de congelación.

Otro de los factores importantes para la distribución de las especies es su posición con respecto a las masas de agua: la continentalidad. Cuanto más cerca estén de grandes masas de agua mayor es la humedad relativa, y mayores son los períodos de precipitaciones. Así, las especies que se encuentran en el interior de las grandes masas de agua deben de estar preparadas para soportar largas sequías. Además, las grandes masas de agua suavizan la temperatura media, por lo que las diferencias entre las máximas y las mínimas (amplitud térmica) son más acusadas en el interior de los continentes.

El viento es otro de los factores importantes que determinan la distribución de las especies. Zonas frecuentemente batidas por los vientos, como los páramos altos, presentan dificultades para la existencia de especies vegetales de gran porte. Así, suelen estar colonizados por hierbas, matojos o arbustos; y no se encuentra la presencia de árboles, que prefieren las zonas más resguardadas. Los vientos pueden modificar, localmente, las condiciones de temperatura y humedad. Algunos casos extremos se pueden ver en las franjas costeras, donde los árboles se adaptan tanto a la dirección de los vientos dominantes, bastante fuertes, que se deforman por completo.

La altitud es el factor externo al clima más conocido. Una masa de aire se enfría a medida que ascendemos a razón de un grado centígrado cada 100 metros. Así, en una montaña encontraremos, naturalmente, una distribución de especies llamada cliserie, en el que se encuentran, a medida que ascendemos, las especies mejor adaptadas al frío. Pero no sólo al altitud es relevante. En una montaña las especies se pueden distribuir en función de si la ladera se encuentra a solana, más cálida, o a umbría, más fría y húmeda. Y también si se encuentran a sotavento o a barlovento de los vientos dominantes, ya que la ladera de barlovento es más húmeda, debido al efecto barrera.

Las pequeñas o grandes diferencias que el relieve introduce en las condiciones generales de un clima explica, locamente, la distribución de las especies sobre el territorio.

Pero no sólo las variaciones del clima influyen en la biocenosis, la propia existencia o no de un manto biológico modifica las condiciones generales del clima. Las grandes masas boscosas hacen que el clima, dentro de ella, sea más estable, con una amplitud térmica más reducida, una humedad relativa más alta y una velocidad de los vientos menor. La propia existencia de suelo puede reducir los extremos climáticos, hasta el punto de que la dinámica del relieve se ve condicionada por él. Cuando los grandes agentes del relieve actúan sobre una superficie sin vegetación son más activos, es el llamado régimen de rexistasia, mientras que si la superficie está recubierta entramos en un régimen de biostasia, en el que la labor de los agentes erosivos es más difícil.

Gestionado con WordPress

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog

PrivacidadContactoPublicidad