Geografía

Rusia: Economía

Publicado por Santiago

Commons Wikimedia: Vista de Moscú (Rusia)La economía rusa, por su tamaño, es una de las principales del mundo, pero existen en ella grandes desequilibrios, entre zonas muy desarrolladas y zonas claramente subdesarrolladas. Rusia a sufrido una rápida y profunda reconversión desde una economía planificada, y profundamente intervenida, a una economía liberal con tintes socialdemócratas. Su índice de desarrollo humano es de 0,817, alto para el mundo pero bajo para Europa. Hoy en día la economía rusa es claramente de servicios. La agricultura supone el 4,5% del PIB y el 10% de los trabajadores, la industria supone el 37,5% del PIB y el 27% de la fuerza laboral y los servicios son el 58% del PIB y el 63% de la población activa.

Tras la caída de la Unión Soviética la economía rusa sufrió una profunda crisis que dejó su PIB por debajo de la mitad del período soviético. El mayor obstáculo fue que no existían capitales capaces de comprar las grandes empresas existentes. La producción se paró, y los transportes se detuvieron, con lo cual era muy difícil poner los productos en el mercado, aunque se fabricasen. No obstante, Rusia tiene grandes recursos naturales y una mano de obra muy cualificada, lo que le va a facilitar la salida de la crisis cuando algunos los grandes capitales se vayan creando. Desde la primera década del 2000 la economía está en proceso de estabilización, y haciendo de Rusia, al menos de la Rusia europea, un país desarrollado.

La agricultura rusa ha perdido gran parte de su productividad, y de su peso económico. Los antiguos koljoz y sovjoz eran demasiado grandes para que pudieran ser explotados por agricultores individuales, y los dvor eran demasiado pequeños para sostener a una familia. Las grandes explotaciones se vendieron en parte, o se alquilaron para modernizar las explotaciones, pero aún así casi el 70% de la tierra es de titularidad pública. La inversión extranjera no ha llegado a este sector por que existen leyes que lo impiden.

Las grandes zonas agrícolas rusas se encuentran en la parte europea, especialmente al sur de Moscú, y en el sur de Siberia. Trigo, arroz, cebada, maíz, centeno, algodón y remolacha azucarera son los productos principales. A pesar de estar entre los mayores productores mundiales de estos productos apenas exporta.

En las mismas zonas agrícolas, pero también en zonas más frías al norte, encontramos enormes cabañas ganaderas, tanto de bovino, la principal, como de ovino, porcino, caballar y aviar. Los recursos forestales son muy importantes, pero muy difíciles de explotar, ya que se encuentran en la taiga, con temperaturas muy bajas.

Rusia es uno de los principales productores de petróleo, sólo detrás de Arabia Saudí, y gas natural, del que es el principal productor del mundo. Estos productos son los que están permitiendo la rápida estabilización de la economía rusa. En ocasiones se ha utilizado como elemento de presión para conseguir ventajas políticas y económicas, ya que gran parte del norte y el este de la Unión Europea depende de gas ruso para calefacción y otros usos domésticos e industriales. Aunque existen compañías privadas que explotan estos recursos la mayoría están en manos del Estado. Además, Rusia tiene tecnología propia para su explotación, lo que hace aumentar los beneficios. Las grandes bolsas de petróleo y gas se encuentran al norte del Cáucaso.

En los Urales y las montañas siberianas encontramos grandes vetas de carbón, que es la fuente de energía principal en Siberia.

Los grandes recursos hidrológicos hace que Rusia sea unos de los principales productores de energía hidroeléctrica del mundo. Además, tiene grandes centrales nucleares repartidas por todo el país, aunque con una tecnología un tanto obsoleta. Disponen de su propia tecnología nuclear.

La industria rusa está en exceso orientada a la industria pesada y de equipo, con una presencia menor, pero creciente, de la industria ligera, que es la que proporciona un mayor valor añadido por la venta al público. Sufrió, al igual que la agricultura, un profundo proceso de reconversión, pero con la dificultad de que era mucho más difícil dividir las enormes empresas soviéticas, y hacerlas funcionar con un menor número de trabajadores, para aumentar la productividad.

Las zonas industriales son las mismas que en el período soviético: Moscú, San Petersburgo, Oms, Vladivostok, etc. En general toda la Rusia europea a sur de Moscú y el eje del Transiberiano en Siberia.

Los transportes pusieron a Rusia al borde del colapso, tras la caída de la Unión Soviética. En la actualidad la red de transportes se está recuperando, y gana calidad, especialmente en la parte europea y en torno a las grandes ciudades. En Siberia, por el contrario la red es muy rala, reduciendo al eje que en su día trazó el Transiberiano. En las grandes áreas del norte apenas existen carreteras o vías. Los ríos sustituyen a estos, así como algunos pequeños aeropuertos. En Rusia hay unos 1.700 aeropuertos aunque sólo unos 650 están pavimentados.

El transporte por carretera crece año a año, pero es el transporte por ferrocarril el que más mercancías y pasajeros mueve. Rusia cuenta con unos 96.000 km de vías fluviales navegables, entre ríos y canales. Es el principal medio de transporte de mercancías en Rusia.

El sector financiero es muy dinámico, a pesar de estar muy controlado por el Estado. Esto se debe al gran potencial de crecimiento de Rusia, y a los grandes volúmenes de mercado que se manejan.

El sector turístico tiene una gran potencialidad, especialmente en las ciudades imperiales como San Petersburgo y Moscú, aunque está poco desarrollado.