Geografía

Inicio América, Argentina, Biogeografía Argentina: vegetación

Argentina: vegetación

Publicado por Santiago

Las diferencias climáticas y las grandes extensiones de Argentina producen una gran variedad de ecosistemas. Esto biomas acogen gran variedad de biocenosis que son características del imperio biogeográfico y la ecozona neotropical. De manera general, al norte se extiende la zona subtropical, lluviosa, con un bosque de araucarias, cedros y helechos. Más al sur se da paso a una flora de plantas espinosas, como los cactus. El Chaco tiene una vegetación muy característica, con el quebracho como árbol dominante. Aquí crece la hierba mate. La Mesopotamia, más húmeda, tiene una vegetación exuberante, en la que alternan el monte y las sabanas. La Pampa es una inmensa pradera de plantas espinosas con hojas rígidas.

Commons Wikimedia: Parque nacional de Loa Arrayanes (Argentina)

En Argentina podemos distinguir los siguientes ecosistemas.

La Pampa: estepas y pastizales

La estepa y los pastizales de la Pampa se extiende por casi la totalidad de la provincia de Buenos Aires, noreste de la Pampa, sur de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Su aspecto es el de una extensa llanura, con ondulaciones y salpicada de lagunas. Está cubierta por un tapiz herbáceo de gramíneas que forma praderas naturales. Crecen sobre un suelo de color oscuro, con gran contenido de materia orgánica y bien regado. Son buenos pastos para el ganado vacuno.

La vegetación natural ha sufrido una profunda transformación por acción del hombre: cultivos, pastoreo y ciudades. De esta manera el actual paisaje es de campos cultivados, árboles introducidos por el hombre y vacunos pastando.

La fauna original es escasa y está representada por liebres, vizcachas, comadrejas, zorros, zorrinos y pumas. Entre las aves destacan el ñandú, el chajá, flamencos, perdices, chimangos, halcones y lechuzas.

Espinal y parque mesopotámico.

El espinal y parque mesopotámico se extiende por las provincias de Córdoba, San Luis, Pampa y centro de Santa Fe. Se caracteriza los bosques de algarrobo, chañares, talas y caldenes, que han sido empleados para la explotación silvícola: obtención de postes, muebles y combustible.

En las provincias de Corrientes y Entre Ríos se transforma en una serie de pastizales asociados con palmeras (yatay y caranday, talares y ceivos). Los bosque resurge en las zonas bajas, confundiéndose con los pajonales, que es la vegetación característica de los suelos inundables. En torno a los ríos se forman bosques galería, donde abundan el laurel, el arrayán del norte, llanas y enredaderas. En las zonas de menor caudal de agua se encuentran vegetales como el espinillo, ñandubay, tala molle y pasionaria.

La fauna está representada por gatos del pajonal, pumas, lechucitas de las vizcacheras, armadillo, ñandúes y vizcachas; reptiles como la yarará y el lagarto overo; y una gran variedad de insectos, reptiles, aves típicas como el pájaro carpintero blanco y real. Otras especies son los flamencos, calandrias, zorzales, chajaes, cigüeña, mojarras, patíes y dorado.

Selva tucumano-salteña

La selva de las provincias de Tucumán y Salta se extiende por las sierras subandinas gracias a las variaciones de la temperatura y humedad que introduce la altitud. Se trata de una selva nublada y subtropical, o nubiselva. En su piso basal se encuentran el palo blanco, el palo amarillo, el quebracho, el laurel y la tipa, acompañado de las epifitas. A medida que se asciende se da paso a las gramíneas, que forman los pastizales de altura.

La fauna es similar en especies y distribución a la de la selva misionera. La vida animal es abundante sobre los arboles, con la presencia de aves y monos: tangará, urraca azul, papagayos, loros y tucanes. En el estrato arbóreo encontramos al perezoso. Otros animales son el tapir, el pecarí, el aguatí, los venados, el hurón, el puma y el zorro colorado.

La selva misionera

La selva de la provincia de Misiones es exuberante. Se trata de una selva tropical tropófila y húmeda. Se distinguen 6 estratos, o pisos, entretejidos por lianas y epifitas. Encontramos el lapacho negro, cedro misionero, palo rosa, petibirí, la palmera pindó, yerba mate, etc. A orillas de los ríos se forman selvas galería, con especies que requieren más agua.

La fauna es muy variada y abundante: tapíres, pecaríes, corzuelas, osos mieleros, monos, coatí, tucanes, el gato tigre, lagartijas, yacaré overo, lobito de río, junto con infinidad de insectos, batracios y peces.

Parque chaqueño

El parque chaqueño se extiende por el Chaco, hacia el este, abarcando una importante parte del centro-norte del país. Se asienta sobre una llanura con escasas pendientes. La vegetación se presenta en forma de parques y sabanas con algunas especies arbóreas y un estrato arbustivo y herbáceo. Encontramos el quebracho el urunday, el algarrobo, palos borrachos, tunas, cardones y bosquecillos de vinal.

En la fauna destacan aves como el ñandú, tucán, el carancho, chimangos y garzas; mamíferos como pumas, zorros, mulitas, yaguareté, venados, tapires, monos y osos hormiguero; con abundancia de reptiles e insectos. Son característicos los termiteros, llamados «tacurúes», que alcanzan hasta un metro y medio de altura.

Estepa patagónica

La estepa patagónica se extiende por el centro de Neuquén, centro-sur de Río Negro y casi la totalidad de Chubut, Santa Cruz y norte de Tierra del Fuego. Se trata de una estepa con una vegetación arbustiva sumamente pobre y raquítica: arbustos bajos de ramas cortas y hojas pequeñas, duras o espinosa, con raíces muy desarrolladas. Todas las especies aparecen agrupadas, compactas y apretadas en una superficie dura, uniforme y muy próximas al suelo. Encontramos especies como la llareta, el coirón y el neneo.

Hacia occidente la estepa se hace más húmeda, y ya aparecen praderas con pastos tiernos.

En la fauna destacan herbívoros como el guanaco y la mara o liebre patagónica, el zorro gris, el gato de los pajonales y el puma; aves como las martinetas, el ñandú petiso o choique enano, las perdices y las viguás.

A pesar de todo, el hombre cultiva especies frutales como la manzana y la pera, además del uso ganadero de la región.

Bosques andino-patagónicos

A lo largo de los Andes patagónicos, y en Tierra de Fuego, se extiende un bosque mixto de tipo caducifolio y coníferas cuya distribución depende de la altitud y la orientación. El bosque se caracteriza por especies como coihue, urmo, alerce, mañiú, avellano, lingue, tique, tineo, etc., y numerosas enredaderas, epifitas y parásitas. Hacia el este, con la menor precipitación, el bosque se empobrece. Predominan especies como ñire, lenga, raulí, roble pellín, acompañadas de ciprés, notro, radal y pehuén. La subregión sur está bien representada en Tierra del Fuego, donde ocupa el sur de la provincia. Son bosques de menor diversidad de especies, donde predominan el guindo, lenga, ñire y canelo. En Tierra del Fuego alternan los bosques con las turberas.

Entre los mamíferos se destacan el huemul y el pudú o ciervo enano; carnívoros como el zorro colorado y el puma, aves como las avutardas, los halcones, las águilas y el cóndor.

El hombre introdujo en este ambiente especies vegetales y animales exóticas como la rosa mosqueta, la margarita, el ciervo colorado, el visón, el castor y el conejo europeo. La mayoría de estas especies se adaptaron con facilidad y se convirtieron e peligrosas plagas.

Desierto andino y la puna.

El desierto andino se extiende por la zona de alta montaña, desde Jujuy hasta Neuquén, donde encontramos suelos pobres, escasez de agua, y marcadas diferencias de temperatura entre el día y la noche. En el norte se incluye una extensa región llamada puna.

Las comunidades vegetales son la estepa arbustiva y la estepa herbácea. La primera está integrada por arbustos como los tolares, la queñoa y el cardón. La estepa herbácea está formada por gramíneas que se distribuyen en matas circulares o semicirculares de pastos duros. En otros lugares el suelo queda prácticamente desierto. La vegetación es de tipo xerófilo, con hojas de pequeño tamaño, cubiertas de una capa de cera, o bien en espinas.

Los animales también poseen adaptaciones que les permiten vivir en estas condiciones. Encontramos los quirquinchos, zorrinos, llamas, alpacas, vicuñas y guanacos.

Monte

El monte ocupa una extensa zona árida a lo largo de una franja ancha y paralela a la cordillera de los Andes, desde el sur de Salta hasta Neuquén y la costa atlántica.

La vegetación se presenta en forma de arbustos con tendencia a crecer de forma aislada, y cerca de las napas de agua, que son poco profundas. Encontramos el maitén, el sauce criollo y el algarrobo. Toda la vegetación tiene marcadas características xerófilas. Especies típicas son la sombra de toro, el chañar, el caldén, los espinillos, el mistol, la jarilla, la retama, cactus, tunas y cardones. Hay lugares de suelo desnudo.

La fauna está representada por animales como el peludo, el pichiciego, la mara, la vizcacha, el cuis, el gato montés, el puma, el zorro, la boa, la yarará, el aguilucho, el águila mora, el halcón, loros, calandrias y jilgueros.

Desierto antártico

El desierto antártico comprende las tierras del continente Antártico y las islas adyacentes. No existen árboles ni arbustos, solo musgos en los lugares más húmedos, algas, líquenes y pequeñas plantas herbáceas. La vida animal es prácticamente inexistente.

No obstante, en las costas y el mar la flora está integrada por algas que forman el fitoplancton, acompañado por el krill. Y aparecen pingüinos, cormoranes, gaviotas y petreles, además de lobos marinos, focas, elefantes marinos, orcas y ballenas.

Categorías: América, Argentina, Biogeografía

3 comentarios para “Argentina: vegetación”